EL FENOMENO DESCONOCIDO DE LAS TRIBUS Y CULTURAS URBANAS EN BOGOTA.
Como un “fenómeno desconocido, que amerita acciones urgentes y eficaces por parte de la administración distrital” califico la concejal Patricia Mosquera, el tema de las culturas y tribus urbanas dentro del Distrito Capital. Este es un tema muy sensible que requiere la intervención por parte de la Secretaria de Integración social, la secretaría de educación y la Secretaría de Gobierno, ya que de no ocupar un lugar especifico dentro de las políticas públicas de seguridad y de educación, podremos estar ad portas de escenarios de extrema violencia y anarquía tales como los que se presentaron en países como España, Alemania, México, Guatemala y Chile entre otros. En su debate del día 10 de Febrero, la concejal Patricia Mosquera, mostrará ante el Concejo de Bogotá, las diferentes características, ideologías, acciones y comportamientos de algunas tribus o culturas urbanas que operan dentro del Distrito Capital. Así mismo mostrará un preocupante escenario de división territorial de las localidades, ya que existen algunos barrios y parques en los cuales el transito o permanencia por parte de algunos de estos grupos, se encuentra prohibido. También evidenciará que por la falta de tolerancia entre estos grupos, se han generado muertes y lesiones violentas a niñas, niños y jóvenes en diferentes sitios públicos de Bogotá. Entre los principales hallazgos sorprenden: tendencias al suicidio, admiraciones erradas hacia personajes como Luis Alfredo Garavito y Hitler, patologías como la anorexia, xenofobia y el sadomasoquismo, e inclusive comportamientos que llevan a los jóvenes a beber sangre humana dentro de sus rituales. Ante esta delicada situación la concejal Mosquera propone: 1. Un gran estudio etnográfico en todos los colegios Distritales de las 20 localidades, para identificar la pertenencia de los jóvenes a estos grupos y evidenciar sus posibles efectos negativos. 2. No estigmatizar ni confundir las tribus o culturas urbanas con las pandillas y bandas organizadas, sino por el contrario fortalecer la educación en valores y unidad familiar. 3. Crear programas y acciones de sensibilización conjunta entre la Policía Metropolitana y la Administración Distrital, para mitigar el impacto violento de estos grupos y prevenir hechos de anarquía en el futuro. 4. Seguimiento estricto por parte de padres de familia y educadores de los colegios, en cuanto al uso y manejo del internet y otros medios de comunicación, ya que son la fuente de mayor influencia en las niñas, niños y jóvenes bogotanos. 5. La creación de una comisión accidental del Concejo de Bogotá, para hacer seguimiento de las acciones y las medidas preventivas que debe tomar la administración, para no permitir el avance de este fenómeno.


