Bogotá D.C., 23 de julio de 2009
Doctora
VICTORIA EUGENIA VIRVIESCAS
Directora
Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos - UAESP
E. S. D.
Cordial saludo.
Conforme a la etapa de pre-pliegos de licitación para contratar mediante la modalidad de concesión la Administración, Operación y Mantenimiento Integral del Relleno Sanitario Doña Juana de la ciudad de Bogotá D.C- Colombia, en sus componentes de disposición final de residuos sólidos, tratamiento de lixiviados, separación y disposición de escombros de origen domiciliario y de origen clandestino, con alternativas de tratamiento y aprovechamiento de los residuos que ingresan al RSDJ, de conformidad con lo parámetros jurídicos, técnicos y financieros contenidos en este pliego de condiciones y sus anexos técnicos, me permito sugerir los siguientes comentarios que han sido construidos con diferentes sectores sociales y especialistas en el tema:
¿Si la UAESP confirmó en el Foro Internacional de Disposición Final de Residuos Sólidos, que el 80% de los residuos de la capital son sólidos orgánicos, lo que supone su aprovechamiento, por qué el Distrito en la licitación solamente determina hasta un 20% de aprovechamiento?
¿Esta decisión administrativa de la UAESP sobre la tasa de aprovechamiento, tuvo en cuenta lo dispuesto en normas Decreto 1713 de 2002 Art 68, Decreto Distrital 312 de 2006, Acuerdo Distrital 344 de 2008?
¿Por qué la UAESP no jerarquiza en la licitación la problemática de los residuos de acuerdo a sus impactos ambientales y sociales, consecuente con la torta de participación de residuos divulgada por la misma entidad, de tal manera que se ataque las problemáticas en la misma dimensión de sus impactos?
¿Deben entender los Bogotanos que ese 20% de aprovechables será complementado por alguna acción puntual del Distrito, paralelo a la concesión, que aumente el porcentaje consecuente con la problemática?
¿La porción de aprovechamiento definida en la licitación será antes de la disposición o posterior a la disposición final?Esperamos en ésta concejalía y los ambientalistas interesados en el tema, prime el beneficio colectivo como lo sugieren las normas de mayor jerarquía que antepone a los beneficios económicos, lo sanitario, lo ambiental y lo social de tal manera que en lo concreto del diario vivir de los vecinos de Doña Juana, desaparezcan los vectores y los problemas de olores por efecto de los lixiviados.
A la espera de que sean tenidas en cuenta estas inquietudes,
ROBERTO SAENZ
Concejal de Bogotá





