"La ley 666 de 2001 fue clara, los recursos obtenidos por Estampilla Pro-Cultura serán destinados en un 10% para la seguridad social de los artistas y el restante para el estímulo de las diferentes expresiones artísticas. En el caso de Bogotá, ni lo uno ni lo otro, los recursos, del orden de $30 mil millones desde 2001 a hoy, han sido utilizados más para funcionamiento y no para lo exigido por la norma. Información que reconoció la Secretaria de Cultura Recreación y Deporte, Catalina Ramírez Vallejo.
Es cierto que hemos avanzado en una política cultural de la ciudad, por ejemplo se han consolidado casas de la cultura en todas las localidades, pero el Distrito debe cumplir con los recursos de ley, para un verdadero desarrollo de la expresión artística que supere la visión de la cosa, el edificio y los grandes espectáculos, cuando es la comunidad en general la que necesita manifestarse.
No puede ser que la Secretaría de Hacienda, que a pesar de la invitación no se hizo presente en el foro, pretenda asumir el ejercicio misional del sector cultural y busque ahora, vía reforma tributaria, determinar en que se invierte y además, ¿con qué criterio artístico o cultural?. Que Hacienda cumpla con su función recaudadora, pero no permitiremos que cambie la destinación específica de los dineros para arte, cultura y seguridad social de los artistas” Informó el Concejal Sáenz





