“Son por lo menos 50 mil toneladas de pilas, acumuladas en los últimos 10 años de existencia de Doña Juana, que se convertirán en una grave problema ambiental y de salud, afectando directamente a 1 millón 800 mil habitantes vecinos de la cuenca del Tunjuelo. Hoy ya se encuentra cerrado el acueducto veredal del Mochuelo, tributario del Tunjuelo, por presencia de Mercurio en sus aguas, que de consumirse constantemente desarrollan enfermedades catastróficas como el cáncer.
Si la comparación, no exagerada, de confrontar la capacidad de contaminación de una pila respecto de una bolsa de basura en el hogar, 50 mil toneladas nos enfrenta a una bomba de tiempo ambiental, que afectará a la capital y la región central, sino definimos en corto tiempo la política pública, las estrategias educativas y el compromiso empresarial. Informó el Concejal Sáenz”
El foro deja en claro que frente al tema de:
Política pública: Tímido avance y falta de articulación de las pocas acciones entre el distrito y la nación. Se espera, como la anunció la UAESP, contar con una estrategia de recolección de pilas en el distrito para el 28 de noviembre.
Educación: No existe una estrategia clara en el Distrito que aproveche la alta disposición de la comunidad por colaborar con los temas ambientales, como lo demuestra la Encuesta Nacional Ambiental, desarrollada por la Universidad Nacional en 2007.
Gestión empresarial: No hay claridad normativa frente a la responsabilidad del productor, importador y distribuidor de pilas en el país. De hecho solo existen en Bogotá 2 empresas dedicadas a los residuos eléctricos y electrónicos pero ninguna a las pilas.





