El Contralor debe ser ejemplo de austeridad y pulcritud.
Respecto a las declaraciones del Contralor Distrital Miguel Ángel Moralesrussi del pasado 26 de julio, como Concejal de Bogotá por el Partido Verde, reitero las denuncias que he hecho de sobrecostos por más de 1.500 millones de pesos en el contrato de arrendamiento suscrito por la Contraloría para la ocupación del edificio AMALFI en el norte de la Capital.
Sobre el pronunciamiento específico del Contralor Distrital, hago las siguientes precisiones:
1. El
Contralor y su contralor auxiliar Víctor Manuel Armella afirman que el
contrato de arrendamiento lo suscribieron en virtud del artículo 4º del
Decreto 3576 de 2009. Hay que aclarar que dicha norma habilita a las
entidades oficiales para arrendar inmuebles sin “se requiera obtener
previamente varias ofertas”, pero no aclara el tope del valor del canon
de arrendamiento; mientras que, por el contrario, el artículo 4º. del
Decreto 1376 de 1986, si establece que “cuando las entidades públicas
tomen en arrendamiento bienes inmuebles urbanos cuyo avalúo catastral
sea o exceda de cinco millones de pesos (5.000.000), el precio mensual
del arrendamiento no podrá ser superior al uno punto ocho por ciento
(1.8%) de ese avalúo.” Si la Contraloría hubiese considerado el decreto
1376 de 1986 y si se hubiera dado por enterado de que el edificio AMALFI
según la Unidad de Catastro Distrital tiene un avalúo catastral para el
año 2010 de 2.287.521 su valor de arrendamiento no podría haber
superado los 42 millones mensuales aproximadamente.
2. Si
aceptáramos que el canon se acordara con arreglo a los precios de
mercado, llama la atención que la Contraloría acudiera a una entidad
privada como ASOLONJAS y no hubiese consultado a la entidad oficial que
se ocupa de dichos asuntos. El
avalúo de ASOLONJAS estableció que por las condiciones del edificio y
la zona, los precios de mercado oscilaban entre $45 mil y $55 mil pesos
por m2 y por ello, entre otras razones se procedió a pactar $50 mil por
m2. Sin embargo, el OBSERVATORIO INMOBILIARIO CATASTRAL de la Unidad de
Catastro del Distrito ha certificado que para el año 2010 el valor
comercial del metro cuadrado para oficinas ubicadas en la zona Lago
Gaitán y en condiciones similares al Edifico AMALFI oscilan entre $9.300
y $25.000. Mas aún, el portal “METROCUADRADO.COM” informa de ofertas de
edificios inteligentes y para estrenar ubicados en zonas exclusivas de
la Ciudad (Andino, El Nogal; Chicó) cuyo canon es de $52.000 metro
cuadrado.
La Contraloría justifica también el valor del arrendamiento acordado con la Fundación
Médico Preventiva para el Bienestar Social porque estos asumirían todos
los gastos de adecuaciones del edificio (450 puestos de trabajo,
amoblado y acondicionado con cableado, pisos con alfombra, cortinas,
techos y luminarias). Sin embargo, he constatado que en el año 2009 la
Contraloría celebró los contratos 051/2009 para diseños arquitectónicos
del edificio AMALFI por 11 millones de pesos, el contrato 056/2009 para
compra de divisiones de oficinas por $21.835.800 y el contrato 082/2009
para compra e instalación de 245 metros cuadrados de cortinas por
$22.300.000.
4. La
Contraloría aduce que el contrato de arrendamiento fue sujeto de una
auditoría especial por parte de la Auditoría Fiscal ante la Contraloría
de Bogotá, que “hizo estudios de mercado en la zona y hasta encuestas de
percepción entre los funcionarios y concluyó que el contrato está
completamente ajustado a la ley y dentro de los precios de mercado”. Sin
embargo, en entrevista dada el 26 de julio al diario el Espectador
por el Auditor Fiscal Aurelio Rodríguez, señaló que “como no tenemos
presupuesto para hacer cotizaciones o peritajes nos limitamos a los
documentos que nos suministró la propia Contraloría.” y agrega “a mi si
me pareció caro ese arriendo y así se lo dije en su momento verbalmente
al Contralor”.
5. La
Contraloría pone en duda la autenticidad de las comunicaciones de
febrero de 2009 entre la inmobiliaria IMPLEMENTAR LTDA y la FUNDACION
MEDICO PREVENTIVA PARA EL BIENESTAR SOCIAL para acordar el canon mensual
del edificio AMALFI en 120 millones de pesos mensuales y afirma que “es
un conflicto comercial entre particulares”. Ante ello debo decir que he
corroborado la autenticidad de la correspondencia, la cual anexo, y
todas ellas demuestran que el arriendo del edificio AMALFI tenía como
destinatario a la CONTRALORIA DE BOGOTA.
Debo
agregar que según escrituras públicas numero 1266 de la notaría 11 de 9
de mayo de 2006, número 2768 de la notaría 28 de agosto 12 de 2005 y la
número 4350 de la notaría 42 de 24 de agosto de 2005 este edificio fue
adquirido por un valor total de $3.685 millones de pesos. Pero además,
como ya lo he dicho, según Catastro Distrital el avalúo para el año 2010
de este inmueble es de 2.287 millones de pesos. Y según el autoavalúo
contra el cual se canceló en el año 2009 el impuesto predial a la
Secretaría de Hacienda su valor es 1.969 millones de pesos. Por las indagaciones
que he realizado encontré que el monto total pagado por la Contraloría
por concepto de arrendamiento del edificio Amalfi asciende a $3.450
millones de pesos, valor con el cual este podía ser adquirido por esta
entidad.
El Contralor de
Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi, está llamado no sólo a tener un
comportamiento ético y pulcro en el manejo de los recursos que el
Concejo y la ciudad le aprueba anualmente, sino por sobre todo a dar
ejemplo de austeridad fiscal.
ANTONIO SANGUINO
CONCEJAL PARTIDO VERDE
Julio 28 de 2010


