A partir de los testimonios de los ciudadanos, las denuncias por redes sociales, los sondeos en las zonas establecidas, se pudo evidenciar las razones por las cuáles la comunidad se niega a la extensión de rumba, más aun cuando los estudiantes universitarios reanudan sus clases y el proyecto piloto no tuvo en cuenta esta situación para una verdadera medición.
1. Aumento de la inseguridad (riñas, robos, microtràfico, riñas)
2. Alto niveles de ruido que afectan la calidad de vida y productividad de las personas.
3. Violencia intrafamiliar.
4. Mayor consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.
5. Mayor exposición de riesgo para las personas adictas.
“Hemos presentado diferentes pruebas que evidencian la inconformidad de los Bogotanos, pero estas no han sido suficiente, aún continúan con la medida, 6 decretos vigentes hasta la fecha, se han expedido sin escuchar a los ciudadanos, parece ser que los únicos que quieren rumba extendida, es la Administración.
Son 10.000 bares que funcionan en zonas no autorizadas o permitidas para ello.
La “Bogotá Humana”, se ha convertido en una piñata, llena de sorpresas, cada día una decisión improvisada, irresponsable, dejando de lado a los ciudadanos y ciudadanas.”
“BRINDO ES POR LA SALUD, LA EDUCACIÒN, LA CONVIVENCIA Y CULTURA CIUDADANA”.






