BOGOTÁ NECESITA URGENTE JUSTICIA TRIBUTARIA AMBIENTAL Y EQUIDAD EN EL PAGO POR USO DEL AGUA. MÍNIMO VITAL
El 21 de septiembre en debate sobre control político de la gestión del agua en Bogotá la concejal Indígena Ati Quigua, propuso crear un Fondo Único para el mínimo vital donde se destinen los rendimientos financieros de la EAAB, que recibió durante el 2008 por facturación de agua, la suma de $750 mil millones de pesos, los cuales ingresan a los bancos generando un rendimiento financiero. Este mínimo dará acceso al agua potable a la población que NO recibe subsidio alguno y que engrosan los cordones de miseria de Bogotá.
Como también crear nuevas escalas tarifarias donde se castigue el consumo suntuario, generando así nuevos ingresos que financien la descontaminación de los cuerpos de agua.
Denuncio, que acueducto deja de facturar y pierde en el trayecto de la planta de tratamiento a los usuarios 480 mil m3 de agua al mes, cantidad que va en aumento, ya que el 2007 fue 38.77%, por encima de lo registrado en el 2006 y superior al nivel aceptado por la ley que es del 30%. Por ley la EAAB solo paga por tasa de uso $ 2.54 por m3 mientras un usuario de estrato 3 paga por una fuga $ 2.117 por el mismo m3 de agua. La secretaria ambiental debe poner freno a esta situación, la EAAB, debe dar ejemplo a los ciudadanos de ahorro del agua.
Es injusto que una familia pobre del barrio la capilla en la Localidad de Usaquén pague $10.000 por m3 de agua, mientras las industrias que tienen pozos subterráneos en concesión pagan $ 0.62 (centavos de pesos) por tasa de uso. 236.000 familias se encuentran desconectadas, esto sin contar con las que viven en barrios ilegales, la industria es el sector que más explota el agua subterránea, 15 empresas tienen un volumen otorgado de 498.126 m3 por mes que equivale a la ínfima suma de $ 308.838 por tasa de uso, que ni siquiera cubre los costos administrativos del cobro.
La Comisión Reguladora de Agua Potable (CRA) y la Administración Distrital deben revisar el sistema tarifario, por razones de equidad entre los sectores de la población y como instrumento económico y financiero para la sostenibilidad ambiental del agua en la región.
/concejo/site/artic/20090923/asocfile/20090923083857/nombre_del_pozo.pdf
Bogotá necesita un sistema de emergencia de abastecimiento de agua, por la amenaza de seguridad del sistema Chingaza y las aguas subterráneas deberían ser reservas para una emergencia y abastecer a las familias pobres de la capital.
Por otra parte, el distrito no está haciendo una gestión efectiva de las tasas retributivas, las industrias no están pagando por la carga contaminante que vierten, porque la EAAB apenas cobra por el servicio de acueducto, como simple usuarios domésticos, y Bogotá tiene que asumir los altos costos de la descontaminación de los cuerpos de agua. Solo en la descontaminación del río Bogotá se invierten $ 8'000.000/hora por funcionamiento de una Planta de tratamiento como PTAR Salitre, es necesario una justicia tributaria ambiental, púes un m3 de agua embotellada genera aproximadamente $ 2'000.000 de pesos.
Invitamos a la ciudadanía a participar directamente en los procesos formulación del plan distrital del agua y avanzar en una Cultura del ahorro, re-uso del agua e implementación del sistema agua lluvias.
En Colombia donde llueve dos veces más que en América y tres veces más que en el mundo, es absurdo que no tengamos sistemas de aguas lluvias para las necesidades domesticas y agrícolas.
Invitamos a la comunidad académica a encontrar las soluciones técnicas más eficientes y ambientales posibles.
Equipo de Comunicaciones
Ati Quigua


