- 12.280 familias habitan en zonas tan peligrosas que ni obras ni intervenciones podrían protegerlas de un desastre.
- Solo el 32 % de los hogares en alto riesgo no mitigable se encuentra en proceso de reasentamiento, advirtió el concejal José Cuesta.
- Cabildo insistió en fortalecer soluciones estructurales frente al déficit habitacional.
En sesión de la Comisión del Plan, el Concejo de Bogotá realizó un debate de control político sobre la situación habitacional en polígonos de alto riesgo de la ciudad, citado por los cabildantes José Cuesta, Jairo Avellaneda y Ana Teresa Bernal, del Partido Colombia Humana.
Durante la jornada, la concejal Ana Teresa Bernal, Heidy Sánchez y el cabildante José Cuesta advirtieron que Bogotá enfrenta una de las expresiones más complejas de desigualdad urbana. Dicha situación se refiere a los polígonos de alto riesgo, donde miles de familias habitan territorios expuestos a riesgos geológicos, fragilidad ambiental y ausencia de planificación efectiva. En ese sentido, señalaron que el crecimiento de asentamientos en zonas de riesgo no responde únicamente a fenómenos urbanísticos, sino también al déficit de vivienda digna, la expansión periférica desordenada, las fallas en el control territorial y la ocupación ilegal del suelo promovida por estructuras ilegales.
Frente a la política de reasentamiento, los cabildantes cuestionaron el abordaje del Distrito, al considerar que esta situación ha sido tratada como una emergencia y no como un problema estructural relacionado con el acceso a vivienda y suelo urbano. Según lo expuesto, en 2024 la Caja de la Vivienda Popular reportó únicamente 234 familias reubicadas por riesgo no mitigable y 658 unidades VIS proyectadas en un solo predio, mientras que actualmente el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) adelanta 43 procesos de reasentamiento frente a las 12.280 familias que habitan polígonos de amenaza alta no mitigable. Asimismo, indicaron que solo el 32 % de los hogares en condición de alto riesgo por fenómenos de remoción en masa se encuentra en proceso de reasentamiento, mientras que un 68 % permanece sin certeza sobre la estabilidad de sus viviendas, especialmente durante las temporadas de lluvias.
Por otra parte, añadieron que factores como la ocupación informal y el riesgo habitacional tienen una raíz social ligada a la desigualdad. Indicaron que son las familias más vulnerables quienes terminan habitando laderas inestables, rondas hídricas y zonas ambientalmente frágiles, debido a las dificultades de acceso al mercado formal de vivienda. En esa línea, plantearon alternativas como el aprovechamiento de predios remanentes de expropiaciones para obra pública y el fortalecimiento de programas de recuperación de vivienda usada.
En respuesta, la Administración Distrital informó que actualmente se realiza monitoreo y seguimiento a 280 polígonos susceptibles de ocupación ilegal o informal, ubicados en áreas de amenaza y riesgo, estructura ecológica principal y zonas del sistema hídrico de la ciudad. Frente a los procesos de reasentamiento, indicó que durante 2025 se realizaron 65 traslados definitivos, mientras que en lo corrido de 2026 la cifra ascendió a 262 familias, sin contar los 367 procesos proyectados para lo que resta del año.
Del mismo modo, la Administración señaló que la informalidad representa uno de los principales desafíos para Bogotá, teniendo en cuenta que estructuras criminales se aprovechan de la vulnerabilidad de las comunidades para promover ocupaciones ilegales. En ese contexto, se mencionó que a futuro podrían evaluarse medidas de apoyo institucional en los bordes de la ciudad para fortalecer la capacidad de respuesta frente a estas dinámicas.
Finalmente, los concejales José Cuesta y Ana Teresa Bernal solicitaron a la Administración implementar, junto con las comunidades, estrategias integrales de “territorios en paz” que permitan fortalecer la presencia institucional y reducir la violencia en las zonas más afectadas. Asimismo, insistieron en la necesidad de avanzar en soluciones concretas frente al déficit de vivienda en Bogotá, considerando las condiciones socioeconómicas de las familias que actualmente viven en la informalidad.



