Elementos como puñaletas, cuchillos, machetes, bisturís hacen parte de las armas que a diario incauta la Policía Nacional en operativos en distintos puntos de la ciudad en grandes cantidades, debido a que estas son de fácil adquisición por los presuntos delincuentes a la hora de realizar actos delictivos, el 60 por ciento de hurtos en la capital del país son cometidos con armas blancas, señalan las autoridades sobre la materia.
Debido a ello, “el volumen de casos de heridos por arma blanca que llegan a los servicios de urgencias de los hospitales de Bogotá, aumenta hasta en un 70 por ciento durante los fines de semana o días de quincena. La mayoría relacionados con consumo de alcohol y producto de atrácos o riñas, en una noche, pueden llegar más de 10 pacientes con este tipo de lesión.
Es bien sabido que las víctimas por arma corto punzante además de las cicatrices, que casi siempre son de alto impacto, también quedan con secuelas sicológicas de por vida, es por esto que “el pueblo clama por una ley que regule el porte de armas blancas”, comentó el cabildante.
La falta de reglamentación para armas blancas, como ocurre con las de fuego, es un fenómeno determinante en la problemática. El uso de armas blancas y de fuego en el país, especialmente en Bogotá se convirtió en un problema de salud pública, las riñas son una de las principales causas de muertes por heridas con armas blancas.
Se deben crear estrategias que ayuden a disminuir los índices de violencia intrafamiliar que ayuden a mejor la convivencia, el respeto a la diferencia, el empoderamiento de la mujer y la protección de los niños.






