Lo anterior, sumado al impacto de la disposición inadecuada de los escombros en múltiples sitios de la ciudad, hace que se generen rellenos clandestinos, que en la mayoría de casos se dan en áreas sensibles y de alta importancia natural, o en lotes que posteriormente son edificados, poniendo en riesgo la estabilidad de las construcciones.
Tal es el caso, entre muchos otros, del barrio Bilbao, en la Localidad de Suba en límites con el humedal La Conejera, donde se vienen disponiendo escombros sin control alguno, incluso con conocimiento pleno de uno de los ediles de la localidad, a quien el Concejal Diego García solicitó explicación de las acciones respectivas adelantadas por él, para la denuncia ante la autoridad ambiental competente y los entes de control respectivos.
Es por esta razón que el cabildante progresista, insiste que el lente del programa Basura Cero se focalice en el aprovechamiento, valorización y tratamiento, dejando la disposición en rellenos o escombreras como última opción, así como el fortalecimiento del control para el uso de las débiles figuras jurídicas que hoy existen para ello.
Actualmente según información de la Unidad Administrativa especial de servicios públicos (UAESP), en la capital Colombiana, se generan diariamente en promedio, 32 mil toneladas de residuos solidos, de los cuales apenas 1500 se reciclan (vidrio, papel, cartón y plástico), 6500 llegan al relleno de Doña Juana, siendo mayoritariamente residuos orgánicos 100% aprovechables y los 24000 mil toneladas restantes, qué?, se pregunta el Concejal Diego García.
En el plan de ordenamiento territorial y en el plan maestro de residuos de la ciudad, sólo está detallado el sistema de Recolección, barrido y limpieza, lo que deja un vacío y un amplio reto a la Administración Distrital para el cumplimiento del programa "Basura Cero".







