- Procesos contractuales en subredes presentan hasta 64 prórrogas, advirtió el concejal Rubén Torrado
- Cabildantes solicitaron mejorar la asignación de citas para personas en condición de discapacidad
- Acuerdos de pago con proveedores buscan llevar a equilibrio financiero a las Subredes de salud, mencionó la Administración Distrital
En sesión de la Comisión del Plan, el Concejo de Bogotá realizó un debate de control político concerniente al suministro de medicamentos y la prestación de servicios de salud en la ciudad, citado por el concejal Rubén Torrado.
Durante la jornada, el concejal Torrado advirtió sobrecostos en la compra de medicamentos en las Subredes de salud. Señaló que un mismo fármaco, con iguales especificaciones, fue adquirido a precios distintos, registrándose incrementos de hasta 337 % por unidad. En ese sentido, indicó que mecanismos como la compra conjunta no habrían garantizado menores costos, alertando sobre la posible conformación de pequeños monopolios entre contratistas.
El concejal también cuestionó el modelo de arrendamiento de equipos médicos. Explicó que la Subred Sur Oriente suscribió en abril de 2024 un contrato para arrendar cuatro ecógrafos por cuatro meses, con un valor de 147 millones de pesos, el cual fue prorrogado y adicionado más de 14 veces, alcanzando un costo de 583 millones al extenderse hasta marzo de 2026. Frente a lo anterior, añadió que la misma subred adquirió recientemente un ecógrafo similar por 75 millones de pesos, lo que evidenciaría un mayor costo del esquema de arrendamiento.
Asimismo, mencionó procesos contractuales con modificaciones significativas. Frente a ello, expuso que en la Subred Centro Oriente se evidenció un contrato de oftalmología que inició en 2019 por 607 millones de pesos y una duración de dos meses y medio. Tras 69 otrosíes, 62 adiciones y 64 prórrogas, finalizó en 2026 por 16.229 millones de pesos, es decir, 27 veces el valor inicial, con una duración superior a seis años.
En respuesta, la Administración Distrital señaló que al inicio del actual gobierno se identificó que las subredes estaban limitadas por problemas presupuestales y de contratación, además de obligaciones pendientes de años anteriores con proveedores. Explicaron que esta situación obligaba a realizar adiciones sucesivas al no contar con recursos suficientes para estructurar nuevos procesos de contratación con costos más bajos. Por lo anterior, indicaron que se han adelantado acuerdos de pago con los contratistas, lo que ha permitido avanzar hacia el equilibrio financiero del sistema y abrir la posibilidad de nuevas licitaciones.
Por otra parte, frente a los altos costos de alquiler de equipos e insumos, mencionaron optar por compras conjuntas de medicamentos, imagenología y laboratorios, estrategia que actualmente estaría generando ahorro en las finanzas del sector, gracias a una inversión en tecnología cercana a los 300.000 millones durante el presente año.
Respecto a la prestación del servicio, informaron que el 13 % de las personas que acuden a urgencias no son de Bogotá. Señalaron, además, que Nueva EPS y Famisanar no estarían entregando oportunamente medicamentos a sus afiliados, lo que provoca descompensaciones y mayor presión sobre los centros de salud. No obstante, la Administración sostuvo que actualmente el sistema presenta menor congestión gracias a medidas como la habilitación de más de 1.700 camas en hospitalización domiciliaria y la gestión de más de 100 pacientes en abandono hospitalario dentro del componente sociosanitario.
Finalizando el debate, los concejales Andrés Onzaga, Julián Uscátegui, José Cuesta y Ángelo Schiavenato advirtieron demoras en el agendamiento de citas para la población en condición de discapacidad. Asimismo, hicieron un llamado a unificar la eficiencia entre el nivel central del sector salud y las subredes, solicitando fortalecer el control a los procesos contractuales y la vigilancia sobre la ejecución de los recursos en los centros de salud.



