Descontaminar el río Bogotá podría costar unos 3 billones de pesos
EL TIEMPO Marzo 12 del 2011
Se pagará en la tarifa del agua, a partir del 2017. Reparos a esquema.
En seis años, los bogotanos
tendrán que empezar a pagar, con las facturas del servicio de agua, la
descontaminación del río Bogotá.
Ese costo
se incluirá en la tarifa a partir del 2017 -confirmó el Acueducto-, porque para
ese año se prevé que entre en operación la planta de tratamiento de aguas
residuales (Ptar) Canoas, que se construirá en Soacha.
Con la obra se completará el esquema que el Gobierno Nacional, el Distrito y
Cundinamarca pactaron para sanear el caudal, en su paso por Bogotá.
Será el alto precio que toda la ciudad deberá asumir, no solo por convertir el
río en una cloaca -le arrojan 160.000 toneladas anuales de carga
orgánica, en los 68 kilómetros de recorrido por el occidente de la capital-,
sino también porque el Distrito terminó financiando en un 80 por ciento el
proyecto de descontaminación, de acuerdo con el alcalde Samuel Moreno.
Gran parte de ese presupuesto saldrá de las arcas de la Empresa de Acueducto y
Alcantarillado de Bogotá (EAAB), que aportará 450.000 millones de pesos, de los
750.000 que costará la construcción de la nueva Ptar, en Soacha. Luego,
la entidad financiará la operación, que valdría unos 100 mil millones anuales.
Según especialistas, el esquema de saneamiento convenido por las
autoridades resultará más costoso, comparado con los proyectos contemplados
hace más de una década.
El plan, que ya empezó a ejecutarse en la parte de Bogotá, incluye tres grandes
canales interceptores ( Engativá-Cortijo; Fucha-Tunjuelo y Tunjuelo-Canoas), la
ampliación de la Ptar El Salitre, la polémica estación elevadora y la segunda
Ptar Canoas.
El costo de estas obras, que
deben estar listas en el 2017, supera los 3 billones de pesos, de los cuales
2,9 billones los financiará la EAAB.
Todo el plan de saneamiento, a lo largo de los 379 kilómetros que tiene el río
desde su nacimiento, cuesta 5,5 billones de pesos.
Críticos como el ex alcalde Jaime Castro y la Agenda Ciudadana para el
Saneamiento del río Bogotá aseguraron que los otros dos esquemas de
descontaminación descartados (como el que planteaba, inicialmente, tres plantas
de tratamiento en la desembocadura de los ríos Salitre, Fucha y Tunjuelo, o
solo dos, en Salitre y Tunjuelo) valían unos 2 billones de pesos.
Algunos costos del 'esquema Canoas' bajaron, porque "la planta Canoas, que
antes habían dicho que trataría 16 metros cúbicos y costaría 3 billones, ahora
vale menos, 2 billones y tratará, también, menos agua: 4 metros cúbicos",
sostuvo Castro.
A su vez, ingenieros y ambientalistas de la Agenda Ciudadana, el concejal del
Partido Verde Antonio Sanguino y el ex alcalde Castro coincidieron en afirmar
que los presupuestos con el 'esquema Canoas' se incrementan cerca del 50 por
ciento, porque "requiere más obras, una planta y una estación elevadora
costosas, que solo benefician a Emgesa".
Plan para iniciar la limpieza del caudal
El esquema de saneamiento del río Bogotá, acordado por la Nación, el Distrito y Cundinamarca, contempla la 'repotenciación' de la planta de tratamiento de aguas residuales (Ptar) El Salitre, que se encuentra en etapa de licitación; los interceptores de aguas residuales de Engativá-Cortijo (construido y en uso), Fucha-Tunjuelo (terminado, pero funcionará en el 2012) y Tunjuelo-Canoas (ejecutado 30 por ciento y se concluirá el próximo año); la estación elevadora y la Ptar Canoas, que se empezarán a construir en el 2014 y deben estar listas en el 2017.
El programa en cifras
5,5 billones de pesos cuesta descontaminar todo el río, en los 370 kilómetros que tiene de extensión.
2,9 billones de pesos ha invertido el Acueducto, en los interceptores y redes construidas, como parte del plan.
1 billón de pesos valdrán las obras de la estación elevadora y la planta de tratamiento de aguas (Ptar) Canoas.
'Cambio por razón técnica'
El gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), Luis Fernando Ulloa, afirmó que el plan para descontaminar el río Bogotá con las dos plantas, la de El Salitre y Canoas, "sólo tuvo razones eminentemente técnicas". Esto debido a que la segunda planta de tratamiento de aguas residuales (Ptar) que antes estaba propuesta en la desembocadura del río Tunjuelo, se dejó en el terreno de Canoas (Soacha), donde tratará los caudales contaminados, pero fuera del perímetro de Bogotá.
Planta Canoas, en el aire
La construcción de la
planta de tratamiento de aguas residuales (Ptar) Canoas, a la altura de Soacha,
y la estación elevadora están aún en veremos.
Por un lado, el terreno escogido para la construcción de la Ptar, contemplado
en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Soacha,fue demandado por el propio municipio ante el
Tribunal Administrativo de Cundinamarca, reveló el concejal de Bogotá Antonio
Sanguino.
Por otro, el Ministerio de Ambiente aún no ha aprobado la
modificación de la licencia ambiental que permitiría desarrollar el esquema de
descontaminación del río, con las plantas de El Salitre y Canoas.
De igual forma, la estación
elevadora, que vale 314.000 millones de pesos, quedó condicionada a que Emgesa
aporte 84.000 millones de pesos. La plata restante la pone el Acueducto.
Sin embargo, Emgesa ha insistido en que no invertirá ese dinero,
mientras la Corporación Autónoma Regional (CAR) no le extienda la concesión de
aguas del río Bogotá.
El Acueducto ya le dio un ultimátum: Emgesa tiene plazo hasta mayo, para
confirmar ese giro. De lo contrario, el agua residual será sacada
de la planta Canoas por gravedad a un terreno cercano (La Carbonera) y así
Emgesa se quedará sin caudal para generar energía.


