La chambonada de la s閜tima por Antonio Sanguino
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Las obras del denominado 搕ransmilenio ligero por la carrera s閜tima, debe tener con insomnio al Alcalde Moreno. Tambi閚 su Secretario de Movilidad y el director del IDU, N閟tor Eugenio Ram韗ez deben andar trasnochados por la misma raz髇. Y eso que la obra, por fortuna, a鷑 no se inicia.
Sucede que, por alguna extra馻 raz髇, el Alcalde decidi contradecir su propia promesa de campa馻 de no tocar 搇a calle real como 閘 mismo la bautiz. Sin ning鷑 rubor anunci en octubre del 2009 la construcci髇 del Transmilenio por la s閜tima y todos pensamos que utilizar韆 los dise駉s hechos por la administraci髇 Garz髇, que le costaron a la ciudad cerca de 10 mil millones de pesos.
Por motivos no conocidos, se invent la caricatura de la 搕roncal ligera. Ligera porque reduce su extensi髇 hasta la calle 72; porque no cuenta con sobrepasos para aumentar la velocidad de los buses articulados; porque elimina el componente de renovaci髇 urbana tan necesario en una v韆 en franco deterioro; porque no tiene previsto la recuperaci髇 de espacio p鷅lico y las ciclorutas; y, claro, ligera porque su costo se disminuye a 85 mil millones de pesos, mientras que la troncal original costar韆 600 mil millones de pesos.
Extra駉 que se esfumen m醙icamente 10 mil pasajeros hora/sentido en los c醠culos del IDU. En el 2006 los estudios identificaron una demanda de 20.000 pasajeros hora/sentido, mientras que se contrata una obra que s髄o atiende la mitad de dicha demanda. Extra駉 que se olvide la necesaria integraci髇 de la carrera s閜tima y la d閏ima, porque no sabemos que van a hacer con los 20 mil de las 30 mil personas que quedan cada hora literalmente tiradas a la altura de la calle 32.
Pero lo m醩 extra駉 fue el proceso contractual. Sendos memorandos del IDU, fechados en febrero y marzo del 2010, dan cuenta de una solicitud a las firmas o consorcios que ejecutan actualmente pol閙icos y millonarios contratos con dicha entidad para que presentaran ofertas de obras dirigidas a la construcci髇 de una troncal en la s閜tima. Todo indica que el IDU pretend韆, salt醤dose las normas de contrataci髇, adicionar estos contratos a uno de los dos consorcios mencionados. Sucedi que, ante la presi髇 de la Procuradur韆, el IDU realiz una licitaci髇 a la que concurrieron tres proponentes: dos de los cuales eran precisamente los consorcios seleccionados para la adici髇, resultando uno de ellos ganador.
Esta 揳dici髇, disfrazada de licitaci髇, se contrat en septiembre de 2010, desoyendo a expertos, ciudadan韆 y formadores de opini髇 que le pidieron a la administraci髇 no hacerlo. Luego nos enteramos que las obras no se han iniciado porque el contrato se adjudic sin plan de tr醘ico y sin dise駉s aprobados de acueducto y alcantarillado. Lo grave es que, al adjudicar, se gener un 揹erecho adquirido a favor del contratista y en detrimento del patrimonio de la ciudad.
No quiero creer que adicionar un contrato haya sido la raz髇 de semejante chambonada. Y esa chambonada le quita el sue駉 a cualquiera.


