Nueva Ola Invernal afectaría a 300 mil estudiantes en Bogotá.
Ante la nueva temporada de lluvias, cerca de 300 mil estudiantes que están en 176 sedes educativas de la ciudad se verían enfrentados a interrupción de clases, afectación de la salud, incluso, riesgos para la propia vida, según informe de la Secretaría de Educación, por culpa en gran parte, a fallas en los terrenos y problemas en las estructuras físicas de los planteles.
Para la Concejal Martha Ordóñez, quien pone en evidencia esta situación, es necesario tomar medidas urgentes de prevención y contención frente a las posibles emergencias que se presenten en estos establecimientos educativos evaluados por la Secretaría de Educación.
Las principales amenazas que enfrentan estos colegios están distribuidas de la siguiente manera: 41% por cubiertas en mal estado, 26 % por riesgo de deslizamiento, desprendimientos o problemas de suelos, 13 % por inundaciones de ríos, humedales o canales y un 13% por reflujo de aguas de alcantarillas.
Las localidades más afectadas son Rafael Uribe con 26 sedes, Suba y Ciudad Bolívar con 25 cada una y Usme con 18 sedes. En estas localidades, la Secretaría de Educación reporta sedes construidas al lado de cerros o cursos de cañadas y ríos lo que los hace tan vulnerables ante una emergencia invernal. El FOPAE, por su parte, señala que existe una amenaza alta en 63 colegios de Bogotá, 31 privados y 32 oficiales.
La Concejal muestra su preocupación después de hacer un recorrido por diferentes colegios y encontrar que algunos de los que sufrieron afectación en la ola invernal pasada, aún no han sido intervenidos por la administración distrital. La Cabildante menciona por ejemplo el caso del Colegio Cortijo de la localidad de Usme, en donde una inundación rompió parte del muro exterior y la otra quedó a punto de derrumbarse, pero después de cuatro meses la situación sigue igual.
La concejal espera que la Administración Distrital dé solución concreta y pronta a casos como el mencionado y se comprometa a iniciar sin demora todas las gestiones que permitan que los 176 colegios diagnosticados estén preparados para la temporada de lluvias que se espera para abril y mayo, como consecuencia del fenómeno de la Niña.


