Los recursos invertidos en el Fondo de Vigilancia y Seguridad no han logrado mayor impacto en los indicadores de seguridad de la Ciudad.
La Administración de Samuel Moreno no le ha venido cumpliendo a la ciudad con las meta de seguridad. “Esto es consecuencia de un mal diagnóstico de la complejidad de los fenómenos delincuenciales, que pasan por no reconocer los indicios que como el narcomenudeo, la fallida desmovilización paramilitar, el sicariato y el incremento de los homicidios, revelan la presencia de las bandas emergentes en la ciudad”, afirmó el concejal Sanguino.
En consecuencia, los recursos invertidos en materia de seguridad, a través del Fondo de Vigilancia y Seguridad, no han tenido un impacto significativo en la disminución de los principales indicadores de la ciudad. “Mientras los recursos destinados a esta entidad crecen de 2008 a 2010 en un 77%, los principales indicadores de seguridad, durante el mismo periodo, se deterioran: la tasa de homicidios pasa de 20,5 a 23,4, los casos de muertes violentas aumentan en 268, el hurto a personas se dispara en 739 casos, lo mismo sucede con el hurto a residencias y motos que se incrementan en 419 y 699 casos respectivamente”. Esta situación coincide con el incremento de la percepción de inseguridad de los ciudadanos. Razón por la cual entre las 8 principales ciudades del país los habitantes de Bogotá son los que menos seguros se sienten.
La ineficiencia en la ejecución de los recursos evidencian una ausencia de política pública en esta materia que articule las acciones e inversiones de la administración y responda a los complejos fenómenos delincuenciales que se presentan en la ciudad.
@AntonioSanguino
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SANGUINO
Concejal Partido Verde


