Bogot.
Pocos discuten que Usted constituye un referente tico de la sociedad colombiana. Que trajo a la vida pblica valores que resignificaron la poltica. Que ha sido un obsesivo innovador de las prcticas polticas.
Por ello lamento que el inmenso valor de su liderazgo se malogre en las actuales circunstancias polticas del pas, de Bogot y del Partido Verde. Como se que usted y sus amigos visionarios no representan por completo el extraordinario fenmeno de la ola verde, no creo equivocarme al sentir que hago eco de millares y millares de voces que sealan su desafortunada intervencin en la actual coyuntura. Muchos como yo sentimos que el abuso de sus virtudes y atributos le estn haciendo un dao inmenso a esta esperanzadora voz de cambio que representan los verdes.
Otros como usted han luchado por aos defendiendo la santidad de la vida. Otros como usted han trabajado por la restitucin de la tica en la vida pblica y en la accin gubernativa. Quizs por ello, por esa feliz coincidencia, usted habita en la misma casa poltica con Lucho, Pealosa, Fajardo y todos los que hemos concurrido a esta empresa. Y esas apuestas y virtudes tambin hacen presencia en otras agrupaciones polticas. Resulta entonces inaceptable alguna mnima insinuacin de que la exploracin de algn acuerdo poltico con otras fuerzas nos grade como enemigos de la vida y promotores de la corrupcin, mientras a usted y sus seguidores los beatifica como los redentores.
Estoy convencido de que los recursos pblicos deben ser defendidos como un asunto sagrado. He librado una batalla casi en solitario, acompaado por algunos concejales de otros partidos, en la denuncia de lo que bautizamos como el cartel de la contratacin de Bogot. Las investigaciones adelantadas con rigor y los debates promovidos desde el Concejo o en la opinin pblica han contribuido a que las investigaciones penales, fiscales y disciplinarias hoy muestren resultados.
Creo no equivocarme, pero hemos removido profundamente complejos y sofisticados entramados de corrupcin. Como me gustara que usted y cada uno de nuestros senadores y representantes, que cada uno de nuestros ediles, concejales y lderes entendieran y asumieran que la defensa de la tica y los recursos pblicos no son slo declaraciones religiosas y principistas. Que la restitucin de lo pblico requiere acciones polticas concretas y permanentes de denuncia y de propuesta.
Desde la autoridad moral que me asiste por mi presencia en el debate tico que la ciudad encara hoy y como concejal verde de Bogot debo expresarle mi desacuerdo con el tono maniqueo y fundamentalista como se ha abordado este debate.
Bogot espera de nosotros una oferta de transformaciones democrticas. Aydenos a construirla con amplitud y generosidad.
Con sentimientos de aprecio y respeto
Antonio Sanguino
Concejal de Bogot
Direccin Nacional Partido Verde.