Paola recibió cortadas en la cabeza, el cuello, el rostro y el pecho y tuvo que ser internada en cuidados intermedios de la clínica Méderi. Se salvó de milagro del feroz ataque de un hombre que la sorprendió a las 5 de la tarde del jueves. La puñalada más grave fue en el cuello a tres milímetros de la yugular, según el último parte médico.
Agradecemos el empeño que le ha puesto la Fiscalía al caso y acompañamos a la familia de Paola Andrea para que esta agresión que por poco le cueste la vida no quede en la impunidad.
El agresor está por ahora en el anonimato porque Paola no alcanzó a verle la cara, por lo rápido y sorpresivo del ataque, pero esperamos que los videos de las cámaras de seguridad le ayuden a la Policía a identificarlo para que sea llevado ante la justicia.
Paola se salvó de morir, está estable pero delicada, aunque emocionalmente tiene pánico de salir a la calle. Es urgente que la secretaría de la Mujer le haga de inmediato un acompañamiento a la familia y un seguimiento a la investigación. Queremos que el agresor o agresores rindan cuentas y que sean procesados, acusados y condenados.
Las mujeres pedimos justicia. Estuvimos en los juzgados de Paloquemao en el plantón de rechazo a este intento criminal. Profesores, estudiantes, compañeros de la universidad, del trabajo, así como sus familiares, vecinos y amigos cumplieron la cita. Rechazaron, acompañaron y pidieron justicia. Pero esto se ha vuelto una costumbre, un repetitivo paisaje.
No hay una política de Estado, que juzgue, que condene con rigor, con penas que demuestren que asesinar, maltratar y golpear a una mujer es un delito, porque la ley no se cumple. Hay cada día más interpretaciones de jueces, juristas que involucran en una discusión a la víctima, al victimario y los terceros. Al final el criminal resulta con beneficios, la familia se queda con el dolor y la agredida con daños psicológicos para toda la vida.
Acompañamos como servidores públicos esta tragedia. Son inenarrables las pruebas fotográficas de Paola Andrea. Vive de milagro. Los propios médicos, sorprendidos. Y la fiscal que asumió el caso en Paloquemao se comprometió con la madre y los familiares a que no quede en la impunidad y que la solicitud de justicia para Paola Andrea y la familia Torres Noreña tenga una respuesta.
Lucía Bastidas






