El 29 de marzo el alcalde Enrique Peñaloza brilló por su ausencia en la rendición de cuentas de la alcaldía, la cual él administra de manera alcabalera; y ¿por qué no estuvo? Porque autorizó vía decreto una comisión de servicios al exterior. Pero esto no es tan grave ya que, si su presencia es similar a la mediocre ejecución del presupuesto que ha llevado a cabo en esta administración, el hecho que estuviera no es una pérdida de gran proporción.
Es paradójico su inasistencia, pero al final esto no genera ninguna relevancia, porque si lo iba a hacer de la manera que lo hizo en el Concejo de Bogotá donde expuso una sarta de mentiras todas fundamentadas en cuentos de hadas ya que estaban totalmente desviadas de la realidad de los bogotanos.
La rendición que presentó a la corporación que tan dignamente representó era como un informe basado en una construcción de fantasías, algo utópico y bonito, basado en la falsedad y supuestos erróneos. Y como es su costumbre salió disparado recién terminó para no responder preguntas y cuestionamientos de personas como yo que tenemos motivos de peso para exigir mayor seguimiento y control en la cuidad que defiendo y quiero.
Como lo expresó en todos mis comunicados intervenciones y pensamientos basta de tanto show mediático; No es suficiente solo hacer lo que hizo, es algo incoherente el estar moviendo activamente redes sociales cuando en realidad no se están generando soluciones de fondo de las problemáticas de la cuidad.
El alcalde asumió labores de representación en Asia y Europa, personalmente declaró que son importante las comisiones internacionales, no lo voy a negar porque las mismas generan una buena imagen hacia el mundo, algo que en definitiva debemos tener para potenciar nuestra ciudad, lo que discuto seriamente es que se gaste un monto que asciende a los $58 millones entre viáticos y tiquetes fuera de su remuneración habitual para intercambiar ideas y traerlas cuando su periodo está finalizando y en la práctica no las va a seguir.
Digo lo anterior porque si desarrollara buenas practicas guiado en experiencias administrativas de otros países, no hubiera contratado con volvo los vehículos que por salubridad estaban prohibidos en la mayoría de países de Asia y Europa y que nos están afectando tan fuertemente en nuestra calidad de vida. Ni con SIMENS la contratación de los semáforos inteligentes.
Además de lo anterior compartir sus experiencias de una administración nefasta como la que ha tenido es algo con lo cual no comulgo, es muy facil ser alagado por cuestiones que han cambiado a simple vista pero que analizándolas a fondo no han mejorado. Para esto quiero retomar varios ejemplos:
En Beijing y Shanghai es sencillo mostrar como a simple vista en fotos de eventos y nominaciones a la cuidad mundial de la bicicleta se está realizando una labor loable y exitosa; pero no se expone que no se protege la integridad de los que a diario se levantan y montan en bici para llegar a sus lugares de destino, los cuales por motivos de seguridad a diario son hurtados y algunos casos asesinados lamentablemente también preocupante que estos vejámenes van en aumento, por la falta de coordinación entre el saber hacer y el saber ser, porque no se complementa lo que se hace con lo más importante que es el bienestar de los bogotanos.
En la cuidad de París abordó la problemática de los habitantes de calle e intercambió buenas prácticas de desarrollo sostenible en relación con el Proyecto Bronx Distrito Creativo, cuando en el trasfondo no se cuenta con una política y proyectos estratégicos para esta población, están dispersos por toda la cuidad afectando a las personas, además de algo que repudio rotundamente es la miseria de muchos niños que viven en la indigencia y que mueren de hambre en el siglo XXI.
otro ejemplo es lo que vivimos con relación a la movilidad específicamente a TransMilenio que para todos es un sistema que cada día empeora en su servicio. La contaminación y el sistema de salud son otros temas que si me pusiera a profundizar se haría muy extenso este artículo.
De verdad espero tener conocimiento del informe ejecutivo sobre las actividades realizadas en esta comisión y que lo aprendido de los otros países lo trasmita y lo aplique de manera trasparente, en este poco tiempo que le queda en la administración de la capital de Colombia.







