Si el alcalde Peñalosa hubiese querido trabajar en pro del impacto ambiental, no estaríamos viviendo alertas tan graves que hasta en algunas localidades paso a ser alerta naranja esto quiere decir que el aire está demasiado contaminado y representa un peligro para todos. Hubiese sentado sus esfuerzos en respetar la naturaleza, los árboles y controlar en cuanto a la movilidad los camiones de carga y la flota de transporte público, para que no contaminen tanto y en lo posible implementar tecnología más amigable con el medio ambiente.
La Administración Distrital destacó que desde la aplicación de las medidas voluntarias y restrictivas adoptadas a partir de la declaratoria de alerta amarilla en toda la ciudad y naranja en el suroccidente, se ha evidenciado un mejoramiento de la calidad del aire. Sin embargo, los análisis realizados por la Secretaría Distrital de Ambiente- a partir de mediciones en tiempo real y modelos de pronósticos – han mostrado que se mantienen las condiciones meteorológicas globales y locales que siguen afectando la calidad del aire en la capital, sumado a la presencia de incendios forestales en la región.
Para finalizar quiero recalcar que esta medida no solo afecta a los que transitan en automóvil o moto, sino que afecta a todo el comercio en general. Las cifras de disminución no solo se vieron reflejadas en la contaminación, sino en gran parte fue un fin de semana devastador para los establecimientos de comercio. Se debió planificar esta restricción para que la gente hubiera organizado sus actividades.







