A nivel mundial, cerca de 800 millones de personas padecen hambre y 343 millones viven en inseguridad alimentaria severa (OMS, 2024). En Colombia, aunque la inseguridad alimentaria moderada o grave bajó del 28,1% al 26,1% entre 2022 y 2023 (DANE), todavía 15 millones de colombianos enfrentan dificultades para acceder a alimentos suficientes.
Además, es preocupante el incremento de la desnutrición aguda en menores de cinco años. En Colombia se reportaron 24.396 casos en 2024, la cifra más alta de la última década, evidenciando una prevalencia de 0,67 casos por cada 100 menores.
En Bogotá, a pesar de los avances históricos en seguridad alimentaria, cerca de 1,1 millones de personas, el 13% de la población, siguen enfrentando dificultades para acceder a una alimentación adecuada y el 52% se encuentra en un estado de seguridad alimentaria marginal, según datos del Programa Mundial de Alimentos (2024).
Frente a este panorama, resultan vitales los esfuerzos de la Administración Distrital, liderada por el Alcalde Carlos Fernando Galán, que han permitido la reducción de casos de desnutrición aguda en menores de 5 años, pasando de 6.418 en 2020 a 3.418 en 2024 (una caída histórica del 46%) y el descenso de casos de bajo peso al nacer que han transitado de 11.865 en 2019 a 9.339 en 2024.
Sumado a lo anterior, el Programa Bogotá Sin Hambre 2.0, impulsado desde la Secretaría Distrital de Integración Social, la Secretaría de Educación del Distrito y la Secretaría Distrital de Salud, constituye la estrategia de seguridad alimentaria más ambiciosa de la ciudad, en décadas, y la más robusta a nivel nacional. Esta incluye, entre otras:
- 50 nuevos comedores comunitarios, pasando de 115 a 165 para beneficiar a 109.000 personas.
- 880.000 raciones diarias de alimentos a estudiantes a través del Programa de Alimentación Escolar (PAE), considerado el mejor del país.
- Nuevo modelo del Ingreso Mínimo Garantizado (IMG) que permitirá transferir más de 850 mil pesos mensuales a los hogares más vulnerables.
Según el Concejal David Saavedra, Bogotá debe seguir enfocando sus esfuerzos en la lucha contra el hambre y enfrentar dimensiones críticas de este problema como el del incremento de casos de delgadez entre adultos mayores de 65 años, que han pasado de
11.433 en 2020 a 48.987 en 2024, siendo localidades como Suba, Kennedy y Engativá las más afectadas.
Además, “La lucha contra el hambre no se puede limitar a acciones asistenciales. Como lo establece el enfoque integral propuesto, combatir la inseguridad alimentaria requiere un esfuerzo transversal que involucre también a sectores como salud, educación, desarrollo económico y vivienda, así como alianzas estratégicas con el sector privado y regional”, agregó el Concejal Saavedra.








