Esto, ha puesto bajo la lupa la falta de efectividad en la Política de Gestión Ambiental, y ha dejado al descubierto la necesidad de implementar medidas urgentes en este tema, que representa un riesgo para la salud de los ciudadanos. En el mundo una de cada ocho muertes es causada por la contaminación atmosférica, y en Bogotá, según información del Departamento Nacional de Planeación, el 10,5%, es decir 3.219 del total de las muertes presentadas en la ciudad son atribuidas a este factor.
Para el concejal del Partido Verde Jorge Torres, la alerta sobre los altos niveles de material particulado, es el reflejo claro de la falta de la implementación de energías alternativas y el escaso control de emisiones para el sector industrial o fuentes fijas.
Es así, como Torres señala que “hoy en Bogotá existen 5 mil 212 buses tradicionales circulando por las calles, de los cuales el 90% pertenecen al sistema de transporte provisional SITP, causantes de un 13,6% de la contaminación del aire en Bogotá. Pero, pese a esto, seguirán en circulación hasta septiembre de 2019 según lo anunciado por la Secretaria de Movilidad”.
Queda claro entonces, la necesidad de prohibir la entrada de vehículos con motores diésel que no cumplen con las regulaciones internacionales y representan un alto riesgo para la salud. Por eso, frente a la licitación de Transmilenio para la renovación de flota, el cabildante del Partido Verde ha realizado un acompañamiento desde la comisión de Calidad del Aire del Concejo instando a la administración distrital para que sean las tecnologías limpias (gas y eléctricas) las que prevalezcan sobre el Disel EuroV que Volvo le ofrece hoy a Bogotá.
Cabe anotar que, si bien las fuentes móviles no son la única causa de contaminación del aire en la ciudad, es necesario que la administración muestre su compromiso con el bienestar de los ciudadanos, pues existen sectores en donde los altos niveles de contaminación son constantes como las localidades de Kennedy y Puente Aranda.
Según datos de la Secretaría de Salud en los últimos 7 años, el 61% de las mortalidades por Infección Respiratoria Aguda y Neumonía se han presentado en la zona suroccidental de la ciudad. De igual manera, comparando el año 2007 y 2017, la mortalidad por cáncer de tráquea, bronquios y pulmón; enfermedad isquémica del corazón y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, presentaron un aumento en la mortalidad del 16,96%, 24,2%, 15,31% respectivamente.
Por otro lado, la necesidad de fortalecer programas para desincentivar el uso de automóviles y motos que circulan diariamente la ciudad debe ser repensado para impulsar modos de transporte eléctricos al igual que aquellos sostenibles como la bicicleta que, de acuerdo a la Secretaría de Movilidad, ayudó durante la semana del 24 al 28 de octubre de 2018 a evitar la emisión de aproximadamente 160 toneladas de CO2 que habrían requerido 251.6 hectáreas de bosque para compensar su impacto, cifra equivalente a 2.2 parques como el Simón Bolívar.
Finalmente el concejal Jorge Torres destaca que, la calidad del aire como factor determinante, necesita medidas más drásticas frente a los principales generadores de contaminación, por eso desde el cabildo avanza para establecer compromisos con distintas entidades en busca de mejorar los índices actuales registrados. Sin embargo, destaca los esfuerzos adelantados desde la administración distrital, entre los que se encuentra la restricción vehicular de la calle 13, que comenzará a regir el 17 de noviembre y que tiene como propósito optimizar las condiciones de calidad del aire en la zona y la movilidad en este corredor vial.








