El concejal Indígena de Bogotá, Taita Oscar Bastidas Jacanamijoy, del partido MAIS en la coalición del Pacto Histórico, participó activamente en la semana de debates sobre "Agua y Ciudadanías Alimentarias", realizado en la Universidad Nacional de Colombia. El evento, estuvo acompañado por panelistas como Natalia Romero Edilesa de la localidad de Sumapaz y José Luis López, funcionario del Ministerio de Igualdad y Equidad.
Durante el debate, el concejal Bastidas resaltó la importancia de una educación integral que aborde no solo los conocimientos académicos, sino también la conciencia ambiental. Señaló que los sistemas de conocimiento ancestral deben ser incorporados en la academia, pues considera fundamental reflexionar sobre cómo la falta de agua implica la escasez de alimentos. "Es un tema de consciencia; si no hay agua, sencillamente no hay alimento", destacó Concejal Bastidas.
El concejal también hizo hincapié en que la educación sobre el uso del agua en la ciudad debe ser parte de una cultura de racionamiento. "Sabemos que en ciertas fechas hay racionamiento, y las personas ya comienzan a recolectar agua con anticipación. Pero, ¿a qué estamos realmente apuntando con esto?". Bastidas reflexionó sobre cómo los pueblos indígenas, desde los resguardos, practican una agricultura de pequeña escala, sembrando una diversidad de cultivos que no solo alimentan, sino que también mantienen el equilibrio ecológico a través de las chagras, espacios destinados al cultivo que preservan la biodiversidad.
Frente a la crisis ambiental, el concejal subrayó la responsabilidad de la academia para transmitir el mensaje de que el agua es vital para la vida. "Los pueblos indígenas aprenden de manera diferente. Mientras nosotros aprendemos durante el día, ellos replican y transmiten su conocimiento ancestral en la noche", explicó Bastidas. En este contexto, destacó el aporte significativo de los pueblos indígenas, especialmente en relación con la Amazonía colombiana, y cómo, tras la COP, se reconoció su capacidad de generar soluciones para mitigar la crisis climática.
Asimismo, el concejal reflexionó sobre las contradicciones entre las prioridades industriales y el derecho fundamental al agua. Recordó que, en ocasiones, las políticas públicas favorecen a los sectores industriales, mientras que los ciudadanos deben enfrentar racionamientos. "A veces es difícil ver cómo las maquinarias y los intereses industriales prevalecen sobre el derecho al agua", mencionó.
Hizo un llamado a la reflexión sobre cómo, en tiempos de crisis climática, cada uno de nosotros puede contribuir a la solución. "¿Cuántos árboles hemos sembrado? ¿Cuántos litros de agua hemos ahorrado?", preguntó, destacando que la agricultura urbana y los mercados campesinos pueden ser una respuesta efectiva, pero que deben ser políticas que realmente beneficien al campesino y no solo acciones visibles para la política.
Sobre el acceso al agua potable en Bogotá, el concejal Bastidas expresó su preocupación por la existencia de barrios en la capital que aún carecen de este servicio esencial. En este sentido, subrayó la necesidad de una mayor colaboración entre la academia y el sector público para implementar políticas públicas efectivas que garanticen el acceso al agua y la alimentación para las generaciones futuras.
Finalmente, socializó la iniciativa frente a crear una cátedra indígena ambiental o étnico-ambiental, pues considera que los sistemas de conocimiento indígena, aunque no cuenten con diplomas, son fundamentales para comprender cómo vivir en armonía con la naturaleza. "El acceso al agua es un derecho que debe ser garantizado a todos, especialmente en territorios olvidados", concluyó concejal.








