basados en el proyecto de ciudad y de desarrollo sustentable y sostenible que prevé su Plan de Desarrollo Bogotá Humana con las distintas bancadas que tienen asiento en el Concejo de la ciudad, a fin de ejecutar políticas públicas que benefician a la mayoría de bogotanos y que, indistintamente, no pueden depender del color – partido político – que las ejecute.
Es claro que el Plan de Desarrollo fue aprobado por el Concejo de Bogotá, ésta decisión política requiere una estructura financiera para concretar los grandes proyectos de impacto social, educación, movilidad y desarrollo económico, que, sin duda, debe ser respaldada por el Cabildo Distrital.
Quienes gobiernan y crean normas para la ciudad no pueden seguir asumiendo que el desarrollo económico, social, cultural y educativo, pertenece a un solo grupo social ó político, todos, de cualquier partido tienen derecho y responsabilidad frente al concurso y participación directa en la ejecución de las políticas públicas que mejoran la calidad de vida y aumentan los índices de desarrollo humano de los bogotanos y, especial, de las personas con menores ingresos y que están en la franja de vulnerabilidad social.
La Agenda de Política Pública de la Ciudad demanda deliberaciones y decisiones que superen las diferencias de partidos y en cambio sí, acuerdos programáticos que contribuyan a la materialización de una Ciudad Estado que garantice la supremacía de los derechos de todos las/os bogotanas/os.
En cualquier caso, todo acuerdo que se pretenda concretar mayoritariamente en el Concejo, lo cual es posible, debido a que la mayoría de las bancadas votaron el Plan de Desarrollo Distrital, pasa necesariamente, por su participación en la gobernabilidad en cuanto están llamados a consolidar la ejecución y desarrollo de los planes, programas y proyectos que las mismas bancadas discutieron en su trámite de aprobación. Cabe subrayar entonces que dicho Acuerdo habrá de derivar en programas de ejecución de políticas públicas, lo que es muy distinto de la denominada repartición burocrática.
Con esta voluntad política sobre la agenda fundamental de los temas de ciudad se contribuirá en la construcción de una ciudad moderna, incluyente, que continúa derrotando la pobreza y la segregación; en consecuencia, se mejorará, sustancialmente, la calidad de vida de los bogotanos y bogotanas, garantizando educación pública de calidad; su salud como derecho, la movilidad propia de una sociedad sostenible, que impulsa la formalización laboral, el desarrollo económico, y el uso y conservación de la estructura ecológica de la Sabana de Bogotá.
Por lo anterior, para avanzar en estas apuestas estratégicas, es vital una voluntad política del Concejo Distrital para aprobar, por mayoría, y con los ajustes necesarios, los actuales Proyectos de Acuerdo sobre Valorización, Cupo de Endeudamiento y el Plan de Ordenamiento Territorial, que habrán de orientar el futuro de la ciudad para los próximos diez años.
BORYS MONTESDEOCA ANAYA – CONCEJAL DE BOGOTÁ
MOVIMIENTO PROGRESISTA






