- Déficit de pie de fuerza policial debilita la respuesta institucional frente al delito, advirtieron concejales
- 88% de los hurtos a personas se cometen a pie, indicó el cabildante Dario Cepeda
- Bogotá tiene el 18% de las cámaras de videovigilancia inoperante, alertó el concejal Fabian Puentes.
Bogotá, D. C. En sesión de la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá, se dio continuidad al debate de control político concerniente a la situación de seguridad en la capital, citado por los partidos Liberal Colombiano y MIRA.
Durante la sesión, los concejales Darío Cepeda, Clara Sandoval, Fabián Puentes y Samir Bedoya señalaron que Bogotá no enfrenta un problema de ausencia de estrategias en materia de seguridad, sino de efectividad territorial y coherencia entre las cifras oficiales que bridan y la realidad que viven las comunidades. En ese sentido, señalaron que la alta percepción de inseguridad que se presenta en la ciudad contrasta con los datos presentados por la Secretaría de Seguridad, lo que evidencia la necesidad de fortalecer el trabajo con la ciudadanía y recuperar la confianza institucional.
Los cabildantes advirtieron que uno de los factores que incide en esta situación es la falta en el control de armas, municiones y artefactos explosivos que circulan en la ciudad, por lo que insistieron en implementar un plan riguroso que permita reducir su acceso y uso en actividades delictivas.
Por otra parte, frente al hurto a personas, indicaron que entre 2020 y 2024 el 88 % de estos delitos fueron cometidos por agresores que se movilizaban a pie, seguidos por motocicletas (5 %), buses (4 %), bicicletas (2 %) y taxis o vehículos particulares (1 %), por lo cual, instaron a la Administración a fortalecer la presencia institucional en el espacio público. Del mismo modo, alertaron que la impunidad continúa siendo uno de los principales problemas de seguridad en Bogotá. Según lo expuesto, de cada 10 personas capturadas en la ciudad, 7 son dejadas en libertad, situación que en muchos casos deriva en la revictimización de las personas afectadas por los delitos.
Frente a este panorama, los concejales insistieron en la urgencia de aumentar el pie de fuerza policial y avanzar en esquemas de articulación con empresas de seguridad privada, como una medida complementaria para apoyar las labores de vigilancia y mitigar el déficit de personal que enfrenta actualmente la ciudad.
De igual manera, señalaron que una política de seguridad resulta inviable si su sistema operativo presenta fallas estructurales. En ese contexto, advirtieron que factores como el esquema de videovigilancia de la capital no opera en su totalidad, ya que cerca del 18 % de las cámaras se encuentran inoperantes, lo que se traduce en una menor capacidad de respuesta institucional.
Finalmente, los cabildantes hicieron un llamado a fortalecer el enfoque territorial, aumentar la presencia institucional en las localidades, mejorar la articulación entre las alcaldías locales y avanzar en la recuperación del espacio público. Asimismo, expresaron la importancia de garantizar la continuidad operativa del sistema, fortalecer la generación de información propia del Distrito y recuperar la confianza ciudadana como eje central de la política de seguridad en Bogotá.



