Incumplimientos de CGR retrasan obras para realizar reforzamiento estructural y optimización de la Planta de Lixiviados, obras previstas para julio de 2017 las cuales no se hicieron
Ante las investigaciones que abrieron entes de control, la Contraloría contra la Unidad Administrativa Especial de Servicios Público - UAESP, por detrimento patrimonial y la Personería contra esta misma entidad por irregularidades del operador del Relleno Sanitario Doña Juana, el concejal Jorge Torres manifestó que espera acciones contundentes y de esta forma evitar un mayor desastre ambiental por la inoperancia y riesgos latentes de la planta de lixiviados.
“Pertinentes dichas investigaciones, pero más que eso se requiere que se pongan en marcha de manera inmediata las acciones necesarias para evitar un daño mayor al que se está presentando. Es necesario conocer las actuaciones y responsabilidades de cada entidad, incluido el operador que ha resultado inferior a las demandas que se requieren para garantizar la adecuada disposición final de la basura que producimos todos los bogotanos”, expresó el concejal Torres.
Y es que Torres previamente (el pasado 12 de julio de 2017) dirigió oficios a la Contraloría Distrital, a la Personería de Bogotá y a la Procuraduría General de la Nación, entes de control que atendieron la solicitud haciendo la remisión correspondiente a sus dependencias de Asuntos Disciplinarios. Justamente la Personería de Bogotá en su respuesta al concejal informa que, de cuatro investigaciones abiertas en los últimos nueve años, la UAESP tiene una vigente, referente al contrato de concesión 344 del 24 de septiembre de 2010 suscrito con el Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana S.A. ESP-CGR y actualmente este ente de control evalúa incluir a la investigación abierta el hecho denunciado por el concejal Torres sobre la contaminación del Río Tunjuelo por lixiviados.
El concejal Jorge Torres, en un trabajo que efectúa desde el año 2015, alertó sobre la grave situación que se presenta con la planta de tratamiento de lixiviados (PTL) que se encuentra en el relleno sanitario, la cual no hace un adecuado tratamiento de los metales pesados que se vierten en el Río Tunjuelo y de allí al Río Bogotá, generando un grave riesgo para los habitantes de las zonas rivereñas de las afluentes y para la calidad del agua del río Bogotá.
Torres quien en su momento manifestó que la PTL completó 20 años contaminando el Río Bogotá, recordó que existen una sentencia del Consejo de Estado de 2004 que obliga a la descontaminación del Río, pero hasta el momento ha sido desconocida en lo que respecta a dicha planta.
La CAR, que como autoridad ambiental no ha efectuado las correspondientes sanciones por la contaminación del Río, en todo caso ha manifestado en diversas oportunidades que la planta de lixiviados no trabaja de manera correcta ya que tiene problemas estructurales como fisuras y no trata el caudal total de los lixiviados.
Los metales que llegan al Río Tunjuelo, que desemboca en el Bogotá, son: 19% de Zinc, 15% Cianuro, 14% Cromo Total, 12% Bario, 11% Mercurio, 10% Plomo, 8% Sulfuros, 7% Cobre y 2% Arsénico y Cadmio.
Incluso el mismo consorcio que opera el relleno sanitario, CGR, admite que hay elevados niveles de metales en las aguas resultantes de la planta de lixiviados, además de los anteriormente referidos, como molibdeno, níquel, boro, hierro, grasas y aceites. Información corroborada por los estudios de laboratorio del interventor de la PTL, la firma UTIDJ, quien reconoce el NO cumplimiento de la norma de vertimientos en los parámetros en boro, cromo total, niquel, DBO total, grasas y aceites; además de la NO efectividad en la depuración de los lixiviados.
Incumplimiento
Como antecedente a la preocupante situación que hoy se advierte, vale la pena recordar que la UAESP afirmó, en reuniones realizadas en el marco de la comisión accidental del Concejo de Bogotá, instalada para abordar la problemática, comisión liderada por el concejal Jorge Torres, que se realizaría un reforzamiento estructural y una optimización en la PTL a través del operador CGR, obras previstas para julio de 2017 que no se hicieron y que rondan un valor cercano a los $2.600 millones de pesos aproximadamente.
Torres insiste que de manera urgente se efectúe el reforzamiento estructural, la optimización de la PTL y que ante los incumplimientos del consorcio CGR se tomen cuanto antes decisiones radicales, como es su retiro del manejo del Relleno Sanitario para así evitar poner en mayor riesgo los recursos hídricos, el ambiente y la salud de los bogotanos.
Gracias por la atención, atentamente,
Gustavo Monje
Cel 314 2241660
Jefe de Prensa
Concejal Jorge Torres







