- La congestión vehicular impacta la salud mental y la calidad de vida de miles de bogotanos cada día.
- Concejo advierte sobre falta de coordinación entre entidades y escaso control en puntos críticos.
- Secretaría de Movilidad reporta avances, pero enfrenta retos operativos y jurídicos para su implementación.
Con serios cuestionamientos sobre cómo la congestión vehicular se ha convertido en un problema de salud pública, bienestar y seguridad, concluyó este sábado el debate de control político sobre la movilidad en Bogotá, citado por el concejal Óscar Fernando Bastidas, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), y cuya primera parte ocurrió el 10 de mayo.
Durante la sesión, se insistió en que la movilidad no es únicamente un asunto de tráfico, sino un desafío estructural que afecta la salud mental de los ciudadanos, quienes pierden en promedio más de dos horas diarias atrapados en trancones.
Desarticulación institucional
Los concejales alertaron sobre la ausencia de una política pública clara para regular el tráfico, la falta de articulación entre entidades y la debilidad de los controles en puntos críticos de congestión. También llamaron la atención sobre el incremento en el robo de bicicletas y la necesidad de adaptar la infraestructura para garantizar su uso seguro.
Entre las propuestas discutidas se planteó fortalecer la cultura ciudadana, capacitar a los usuarios de motocicletas, rediseñar el sistema de transporte público, crear incentivos para su uso y desarrollar mecanismos de control inteligente. Asimismo, se propuso integrar semaforización, señalización e inteligencia para una gestión eficiente de la movilidad, priorizar corredores estratégicos y atender de manera efectiva las intersecciones más conflictivas.
El secretario (e) de Movilidad, Paulo Andrés Rincón, reconoció avances en la estrategia contra el mal parqueo, pero advirtió sobre los retos jurídicos y operativos que enfrenta su implementación. Señaló que se han priorizado 21 corredores viales y se han identificado 565 hallazgos críticos, de los cuales 165 ya fueron resueltos. En cuanto a ciclomotores y motos eléctricas, indicó que se están evaluando nuevas medidas de regulación por razones de seguridad vial.
El concejal Bastidas cerró el debate advirtiendo que Bogotá enfrenta una crisis estructural de movilidad, profundizada por políticas improvisadas, desigualdades en el acceso a servicios, proliferación de vehículos particulares y una respuesta institucional que aún resulta insuficiente, especialmente en materia de control del tránsito.
Los concejales coincidieron en que la movilidad debe tratarse como un derecho, y que se requieren acciones articuladas, mayor inversión en transporte público y una política integral que ponga en el centro el bienestar y la salud de los ciudadanos.
Agotado el orden del día, se dio por terminada la sesión, la cual puede observar en nuestro canal de YouTube a través del siguiente enlace: https://acortar.link/bKYIxa



