Hay que destacar que la canasta familiar se construye con base en los artículos que utilizan frecuentemente la mayoría de ciudadanos. El director del DANE, Juan Daniel Oviedo, confirmó que en 2019 ingresan aproximadamente 84 productos a la canasta familiar y salen 71.
Entre los que salen, están productos que los colombianos ya les dieron sepultura como por ejemplo la máquina de coser, el alquiler de videocintas, los disquetes para almacenar información, la impresión de fotografías, la cera para pisos, la pasta para sopas entre otros productos, que fueron desplazadas ante el cambio en los materiales de construcción, la fotografía digital y la tecnología empleada para almacenar información
Entre los productos que ingresan se destacan, lo que corresponde a la capital más específicamente, el aumento del uso de motocicletas y bicicletas, por tal razón se incorpora a la canasta familiar como utensilios asociados con este medio de transporte el casco de los motociclistas. Dentro de la medición de la canasta familiar, uno de los factores que pesó en el cambio de los patrones de gasto fueron los hogares unipersonales, pues la participación pasó de 10% al 18% de hogares conformados por una persona. También, ahora que las mascotas hacen parte de los hogares colombianos e ingresan al gasto los collares y jaulas para mascotas. Por ultimo en materia tecnológica ingresan los servicios de streaming como Netflix, Amazon y HBO.
Finalmente es importante aclarar que cambia la proporción destinada para cada categoría de la canasta familiar, la participación del gasto de los alimentos en el presupuesto de los colombianos disminuirá un par de puntos. Mientras otros subirán un par de puntos porque según Juan Daniel Oviedo "Los colombianos gastan más plata de su sueldo en vivienda o arriendo y servicios públicos", según el cabildante esto se debe a la sobreoferta de inmuebles, además le parece una idea acertada que la entidad a futuro evalúe la canasta familiar cada cinco años y no cada 10, como se hace actualmente, puede ser probable que el efecto neto sea casi nulo, pero lo importante es que la nueva metodología será más cercana a la realidad de los patrones de consumo de los colombianos.







