El tema de las Tecnologías de Información y Comunicaciones a pesar de convertirse en tendencia mundial en los últimos años, su aplicabilidad no puede ser ajena al componente jurídico propio del estado Colombiano.
Es así, como además de los principios que regulan la Función Pública y que están descritos en los artículo 209 y 269 de la Constitución Política, en concreto se debe tener en cuenta lo establecido en la Ley 1341 de 2009 “Por la cual se definen principios y conceptos sobre la sociedad de la información y la organización de las tecnologías de la información y las comunicaciones - TIC-, se crea la agencia nacional de espectro y se dictan otras disposiciones”.
De igual forma, en el Plan de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos” aprobado mediante el Acuerdo 645 de 2016, se definen el Eje Transversal 2 “Desarrollo Económico Basado en el Conocimiento” los programas denominados “Bogotá, ciudad inteligente” y “Bogotá, una ciudad digital”, los cuales tienen como objetivo “crear lineamiento para un entorno urbano económico y social adecuado para el desarrollo de las actividades” y “permitir que la ciudad cuente con una infraestructura de comunicaciones amigables con el espacio público y con el medio ambiente, donde sus habitantes se apropien de la Ciencia y la Tecnología de Comunicaciones”.
En la era moderna las tecnologías de la información y comunicaciones han cobrado gran importancia para favorecer el desarrollo de las regiones y las naciones en general. Ante esta tendencia Bogotá como la capital de la República no puede ser la excepción, por lo que requiere de un fortalecimiento tecnológico que cobije a todas las comunidades que habitan en la ciudad. Sin embargo se debe tener especial cuidado con el diseño e implementación de estrategias que si bien es cierto desde su espíritu pueden parecer muy loables hay que tener en cuentas las consecuencias de carácter legal o económico que las mismas pueden traer consigo.
Es por esta razón que al analizar el Proyecto de Acuerdo No. 306 de 2018 se evidencia que contiene una intención interesante y beneficiosa para la ciudad, sin embargo se debe realizar un seguimiento y control adecuados para garantizar que la Red Distrital de Laboratorios Digitales se convierta en una verdadera estrategia de incentivo y fortalecimiento a la innovación tecnológica y emprendimiento en el Distrito Capital y no se quede únicamente en la formulación de unos Lineamientos bien logrados
Así mismo, se debe tener especial cuidado con el componente financiero que conlleva la implementación de los lineamientos propuestos en esta iniciativa, ya que puede ocasionar unos gastos adicionales para la ciudad y que pueden poner en riesgo la estabilidad financiera.
Cordialmente,
JORGE DURAN SILVA
CONCEJAL DE BOGOTÁ D.C.







