En lo corrido de este año ya se han generado varios métodos, de manera arbitraria, para intentar mitigar el daño causado por su gabinete administrativo, excusados en las anteriores ocasiones se tomaron debido a que no circularon los vientos elíseos de oriente a occidente, pero el honorable concejal Jorge Durán Silva se pregunta cómo sacan estos comunicados, si las estaciones ubicadas a lo largo de nuestra capital no funcionan, lo que hace pensar que esta administración solamente está enfocada en continuar mintiéndole a los capitalinos sobre este tema que ya se está volviendo reiterativo y molesto, ocasionando afecciones a la salud que está causando esta emergencia, por la malas decisiones.
Según el informe dado "Hubo 12 de las 13 estaciones de monitoreo que estuvieron en rojo y algunas de ellas hasta por cuatro horas seguidas", esto generando aún más inquietudes entre la sociedad que ahora, como lo ha reiterado en varias ocasiones, el cabildante del partido liberal, entre tanto los expertos en salud, han declarado que estas situaciones son de extremada preocupación para las personas que a diario se mueven por la capital, como lo son niños, adultos mayores, ciclistas, y demás personas que se movilizan para llegar a su sitio de trabajo, a estudiar, e incluso solo a dar una vuelta, resultan siendo víctimas de este material articulado contaminado a causa del mal mantenimiento de motores, a combustión Diésel, quienes en su mayoría son la flotilla de nuestro trasporte público TransMilenio y SITP, son impulsados por este combustible que según los expertos es el más contaminante, pero para nuestra administración esto parece ser de poca importancia, porque no toman las medidas propias para manejar, mitigar y controlar este gran daño que a todos nos está afectando día a día.
Entre todas las discusiones por este tema que de alguna manera los bogotanos ya no tienen una claridad, de lo que se reglamenta, además las entidades responsables no hacen una campaña o toma las decisiones correctas. Se pasa la información en redes sociales, pero eso no soluciona nada, incluso las personas tienen que abstenerse a salir y estar enclaustradas para evitar ser nuevas víctimas de esta situación.
Para terminar, esta emergencia no es algo que nos deba sorprender, debemos centrar nuestra atención en lograr hacer que nuestro alcalde mayor de Bogotá, vea la realidad y tome las acciones pertinentes para evitar que esta situación no se convierta de ocasional a común y lleguemos a tener una Bogotá limpia y sin contaminación.







