Cuando nos preguntamos si los impuestos a este tipo de productos son exagerados considero que son productos altamente contaminantes y además perjudiciales para la salud por tal motivo se necesitan recursos para solventar ese impacto al medio ambiente.
Tengo una posición clara referente a los impuestos: no se debe aumentar la carga tributaria a los ciudadanos, sin embargo soy indiferente al incremento del impuesto a los cigarrillos, pero estoy en un desacuerdo rotundo sobre el contrabando porque esto es un hecho de corrupción, que nos quita a todos la posibilidad de invertir estos recursos en obras y/o proyectos que ayuden a solventar las problemáticas de esta metrópoli.
En muchos casos las autoridades tienen que redoblar esfuerzos para combatir este flagelo, y al parecer el aumento de dicha carga impositiva está resultando un remedio peor que la enfermedad. Probablemente está llegando la hora de pensar en otras opciones, como mayores campañas de educación que ayuden a cambiar los hábitos de los fumadores habituales.
Para finalizar, quiero decir que fui autor del PA que posteriormente fue llevado a ley para prohibir fumar en lugares cerrados, cada ciudadano tiene el libre albedrío de decidir si quiere o no quiere fumar eso hace parte de la libre expresión; pero no podemos permitir bajo ninguna circunstancia la ilegalidad, además como servidores públicos debemos también evitar este fenómeno de la clandestinidad de cualquier producto en este caso el de los cigarrillos porque esto puede acarrear problemas de salud en los consumidores, pues las condiciones en que se transportan y comercializan los cigarrillos de contrabando no llenan los requisitos necesarios de cuidado y almacenamiento. En muchas ocasiones, el producto pierde calidad solo en el transporte, pues es necesario que haga enormes recorridos por fuera de los caminos legales.







