Sin embargo y como en múltiples ocasiones lo he señalado, en nuestra ciudad ya no podemos hablar en términos de “Micro” cuando hablamos del tráfico de estupefacientes que azota a nuestras localidades y barrios, ya que como lo veremos la problemática ha venido en aumento entretanto la efectividad de las acciones adelantadas por las autoridades competentes para combatir este flagelo deja mucho que desear. Es así como a lo largo de mi intervención me voy a referir en términos de Tráfico de Drogas y no de Micro tráfico para no minimizar un flagelo tan grande que actualmente se vive en nuestra ciudad y nuestro país.
Y es que como lo manifiesta el Observatorio de Drogas de Colombia en su Cartilla metodológica Microtráfico y comercialización de sustancias psicoactivas en pequeñas cantidades en contextos urbanos al “considerar los problemas sociales de aquellas personas y comunidades involucradas en forma constante en el tráfico, comercialización e incluso el consumo problemático de algunas sustancias, particularmente en calle, se hace más amplio el problema de las drogas porque cobra relevancia el bienestar y la calidad de vida de los afectados”. Es decir las acciones deben realizarse de manera preventiva en intervenciones educativas que contribuyan en la prevención del consumo y comercialización de este tipo de sustancias, y desde un punto de vista un poco más reactivo, con acciones contundentes de seguimiento y castigo a quienes infringen la ley con este tipo de prácticas delictivas.
De esta forma, el Partido Liberal radicó la Proposición No. 051 de 2017 que busca realizar un control político a las acciones adelantadas por la administración frente a la estrategia adelantada contra el tráfico de drogas en Bogotá.
Es de anotar que el cuestionario se envió a diferentes entidades consideradas como de vital importancia para la estrategia contra el tráfico de drogas en Bogotá, tales como la Secretaría de Educación, Secretaría de Gobierno y Secretaría de Integración Social, sin embargo la respuesta emitida por estas entidades es la de que “no es de nuestra competencia” por tanto las respuestas fueron recibidas únicamente de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia y la Policía Metropolitana de Bogotá, así es que el presente análisis se realiza teniendo en cuenta la base de esas respuestas. Sin embargo resulta preocupante como las demás entidades intervinientes en este proceso no toman parte activa a la lucha contra el tráfico de estupefacientes, sino que de una forma pasiva se limitan a decir “no es de nuestra competencia”.
Con respecto al primer cuestionamiento se preguntaba por parte de los Honorables Concejales Partido Liberal:
Sírvase adjuntar el registro de los puntos de Microtráfico identificados en la ciudad, incluyendo la evolución desde el año 2010 al 2017, UPZ y localidad.
Frente a este punto se recibió respuesta tanto de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia y de la Policía Metropolitana de Bogotá por separado, teniendo información por completo diferente, ya que su fuente de información no es la misma para ninguna de las dos Entidades, siendo la proveniente de la Secretaría de Seguridad la más clara sin que esto garantice que sea la más confiable.
Llama la atención que no se tenga un registro único por parte de la administración de los puntos de Tráfico de Drogas de la ciudad identificado por UPZ o por lo menos por Localidad, lo cual ya es un claro síntoma de la improvisación con la se implementan estrategias sin conocer ni realizar un diagnóstico de fondo de la situación por la que atraviesa la ciudad.
La Secretaría de Seguridad envía un Ranking de “sectores con mayor número de incidentes con presencia de estupefacientes” desde el año 2014 hasta enero de 2017, es decir no se muestra el comportamiento del tráfico de estupefacientes en las diferentes UPZ de la ciudad, sino que muestra un listado de los 30 con más incidentes y solamente desde el 2014.
En ese “Ranking” predominan localidades como Kennedy, Ciudad Bolívar y los Mártires, quienes en mayor o menor proporción tienen presencia en el listado enviado.
La verdad resulta muy preocupante que a una Corporación seria como esta se nos envíe información de este tipo que no resuelve la inquietud planteada, sino que por el contrario se limita a dar un listado de sectores que no presentan la real problemática del Tráfico de Estupefacientes que vive Bogotá.
La siguiente pregunta formulada en el cuestionario objeto de esta proposición fue:
¿Sírvase indicar cuál es la estrategia del Distrito Capital para la desarticulación de la cadena de producción del Microtráfico en la ciudad?
Una vez más las respuestas brindadas tanto por la Secretaría de Seguridad como por la Policía Metropolitana distan en su cercanía y coincidencia.
Por su parte la Secretaría de Seguridad indica que “(…) ha formulado una estrategia articulada con los organismos de seguridad y justicia contra las organizaciones criminales vinculadas al Microtráfico, en el cual viene avanzando de manera decidida en su implementación”. (Negrilla fuera del texto). La verdad no se ve por ninguna parte la articulación que se menciona, cuando las respuestas dadas a esta Corporación por otras entidades corresponden a “no es de nuestra competencia” o cuando las respuestas entre una y otra entidad no tienen punto de confluencia.
Sin embargo continuemos con el análisis de lo descrito por la Secretaría de Seguridad frente a este punto. En su escrito, la Secretaría menciona una estrategia que se trabaja en varias acciones:
- Diseño de un modelo de patrullaje focalizado a través de un esquema de puntos calientes del crimen, que se desarrolla por la Policía.
- Acciones interinstitucionales de control del delito y menciona la Secretaría en su escrito el ejemplo del “Bronx” y el barrio San Bernardo.
- Fortalecimiento de las capacidades de la policía a través de las especialidades, como es el caso de la inteligencia y la policía judicial.
- Acciones puntuales de acompañamiento a las localidades.
Lo anterior muestra muy bonitas palabras e intenciones pero a la larga no son acciones contundentes y verdaderamente articuladas que permitan dar una solución de fondo a la problemática del Tráfico de Estupefacientes en Bogotá.
La Policía Metropolitana por su parte responde a esta pregunta en los siguientes términos:
“(…) en la actualidad se lleva a cabo por parte de la Policía Metropolitana de Bogotá, la Estrategia contra el tráfico de estupefacientes en menores cantidades (ETEMC), la cual actualmente desarrolla su cuarta fase y por medio de la cual se han direccionado acciones investigativas y operacionales encaminadas a la erradicación de los inmuebles dedicados al expendio, consumo y/o almacenamiento de sustancias de estupefacientes, uno de los aspectos a tener en cuenta dentro de la ejecución de esta estrategia es la puesta en marcha de los mecanismos judiciales destinados para extinguir el dominio del bien inmueble, actualmente la medida más eficaz para erradicar el poder jurídico sobre los bienes objeto de las diferentes investigaciones”.
Como vemos la Policía Metropolitana menciona otra estrategia contra el tráfico de estupefacientes evidenciando la falta de articulación y comunicación de los organismos encargados de velar por nuestra seguridad y protección.
Por otra parte, con respecto a la preguntas 3, 4 y 5 del cuestionario relacionadas con operativos y capturas relacionados con el Microtráfico desde el 2010 al 2017, número de homicidios, incautaciones, entre otros, la Secretaría de Seguridad indica en su comunicado que se le dio traslado a la Policía Metropolitana para el trámite de las mismas.
Frente al punto 3 en el cual se solicita indicar cuántos operativos contra el Microtráfico se han realizado en la ciudad de Bogotá y cuántos capturados hubo, desagregando los años comprendidos entre el 2010 y 2017.
La Policía Metropolitana da respuesta a los interrogantes planteados de la siguiente forma:
“Por medio de solicitud realizada a la DIJIN por parte de la Seccional de Investigación Criminal de Bogotá, se obtuvo información con parámetros similares a los obtenidos en el punto uno solicitado en la presente proposición, por lo cual para evitar duplicidad de información la base de datos fue anexada en el punto mencionado.”
Sin embargo al revisar los datos suministrados en la mencionada base de datos, resultan verdaderamente preocupantes porque o no reflejan la realidad de los procesos adelantados o no se está haciendo nada:

Como es posible que en la base de datos que nos suministran se reflejen cifras como éstas, en donde se indica que para el 2016 solamente se realizaron 6 capturas por concepto de Tráfico de Estupefacientes en la ciudad, entretanto en el 2012, se presenta un número de 4.234 capturas por estos mismos hechos.
Como se puede apreciar, las cifras y datos presentados por la administración distrital dejan mucho que desear porque no es posible cuantificar de una manera real los resultados de las acciones adelantas para el tratamiento de una problemática tan seria como el tráfico de estupefacientes en las calles de nuestra capital.






