"Creo profundamente que el SITP es la solución para la movilidad de la ciudad, pero es mi deber como concejal hacer ver los riesgos que tiene su entrada en vigencia en este momento, pues la ciudad aún no está preparada, existe la posibilidad que fracasemos si lo hacemos como está". Así lo aseguró la concejal Angélica Lozano, quien participó en el Foro sobre SITP promovido por el programa Bogotá Como Vamos.
Durante su intervención la concejal dijo que "le apuesta al SITP, pero que éste no es un tema de contrato, es un tema de derechos de los ciudadanos, y de Estado que debe velar por facilitar el transporte al ciudadano, no por complicarlo".
Para la concejal "es muy complicado que existan dos tarjetas. El Estado debe estar al servicio del ciudadano y no le podemos complicar la vida. Los recaudadores se integran ó se integran".
Hoy, el nuevo recaudador del SITP (Recaudo Bogotá) tiene un límite: no puede vender tarjetas a 500 metros de las estaciones de Transmilenio y sus demás puntos de venta en la ciudad. La concejal aseguró que "eso es ponerle trabas y complicarle la vida al ciudadano que además se obliga a tener saldo o recarga en cada tarjeta que a su vez, funciona sólo en algunas estaciones, no en todas."
Además, bajo resolución 642 de 2011 se determinó contratar un Defensor del Usuario en por seis meses mientras se conformaba la Junta Asesora y se dotaba a la figura del Defensor de las herramientas de apoyo. Seis meses después aún no se ha conformado ni la Junta, ni escogido el Defensor o contratado uno provisional. Para la concejal Lozano, urge la contratación de este Defensor, pues los usuarios están indefensos ante tantas decisiones en las que no se les ha tenido en cuenta.
Ante la premura del cronograma, la concejal dejó planteadas varias preguntas para la administración.
1. ¿Vale la pena iniciar la operación del SITP con dos tarjetas incompatibles, sin "integrar" el recaudo, complicando la vida a la ciudadanía para comprar y acceder a unas estaciones y/o buses arriesgando el beneficio económico o descuento propio de la integración?
2. ¿Es posible revertir la primera impresión del ciudadano si es mala sobre el
sistema? Esta receta garantiza la amargura ciudadana.



