Luego de debatir sobre el tema y frente a la opción más viable, ésta administración optó por la opción más obvia dada su tendencia, como lo es el Transmilenio por la Séptima, por una troncal de aproximadamente 20 kilómetros, que supuestamente es la solución para descongestionar esta vía capitalina y acercar a la ciudadanía a los tramos norte en un tiempo más corto.
De esta forma, la Alcaldía presentó como otros de sus Megaproyectos Bandera el Transmilenio por la Séptima como la solución inmediata a los problemas de movilidad del oriente de la ciudad. Sin embargo y como todos sabemos, esta Administración carece de una visión futurista que le permita visualizar verdaderos proyectos a largo plazo y que sean benéficos a la ciudad no sólo en términos de costos, sino de seguridad y salud para los ciudadanos.
No se vieron estudios ni resultados concretos y como si fuera poco, no se escucha el clamor de los ciudadanos, quienes continúan protestando porque les van a talar los árboles de la 92 o porque no hay espacio en la Séptima para meter una serie de estaciones, entre otros.
Mucho se ha dicho sobre estos temas. Primero sobre la afectación predial que se puede presentar con la construcción del Transmilenio por la Séptima, otra discusión no menos importante pero que también ha resonado en el aire capitalino, ha sido lo relacionado con los predios de conservación arquitectónica que se pueden ver afectados o peor aún destruidos por la intervención de la carrera séptima y todo lo anterior sin contar con la afectación ambiental que sufrirá la ciudad por cuenta de esta obra; caracterizada por la pobre gestión ambiental que ha tenido que padecer la ciudad.
Sin embargo, no hay claridad frente a los mecanismos de conservación ambiental por la carrera séptima, que permitirán por lo menos mantener el poco espacio verde que aún nos queda en la ciudad, razón por la que vote negativo el cupo de endeudamiento para este proyecto.
Hoy, vemos que Transmilenio por la Séptima ya es una realidad y que ante el clamor de la ciudadanía y de varios sectores que se oponen, ésta obra será impuesta por esta Administración, quienes con su visión cortoplacistas nos dejarán con obras y buses que no garantizan un avance en el tema de movilidad, sino que por el contrario contribuirán a incrementar los niveles de inseguridad, contaminación e insatisfacción de los bogotanos.







