En el marco del debate de control político adelantado en la plenaria del Concejo de Bogotá sobre libertad religiosa y convivencia, los concejales del Partido Político MIRA, Fabián Puentes y Samir Bedoya, hicieron un llamado a la Administración Distrital. Los cabildantes señalaron que, si bien la protesta es un derecho legítimo, el Distrito ha fallado en garantizar que estas jornadas no se conviertan en escenarios de hostigamiento contra los ciudadanos en sus espacios de fe.
La violencia simbólica contra la fe no puede ser normalizada
El concejal Fabián Puentes destacó en su intervención el uso de datos técnicos y académicos para sustentar la urgencia de proteger a los creyentes. Citando estudios de la Universidad Nacional, Puentes alertó sobre el crecimiento de la "violencia simbólica" en la capital, un fenómeno donde el discurso político se utiliza para estigmatizar y agredir a comunidades religiosas.
"Si se exige respeto, se tiene que dar respeto. No podemos permitir que se tome un discurso religioso para argumentar posiciones políticas o para estigmatizar a los ciudadanos. Esto es odio religioso documentado por la academia y la ciudad no puede ser indiferente ante estas acciones", sentenció Puentes.
El cabildante solicitó formalmente que la Personería de Bogotá cuente con una sección especializada para documentar los ataques y la discriminación por motivos de fe, asegurando que el respeto a las creencias es un estándar mínimo de una sociedad democrática.
El Estado debe garantizar que los derechos no se anulen entre sí
Por su parte, el vocero de la bancada, Samir Bedoya Piraquive, calificó como "fragmentada" la respuesta de las entidades distritales ante los incidentes de intolerancia ocurridos recientemente. Bedoya enfatizó que la pluralidad de Bogotá debe traducirse en hechos operativos y no solo en discursos.
"En una democracia, los derechos no compiten para anularse; el deber del Estado es armonizarlos. Una ciudad democrática protege al que se moviliza, pero también tiene el deber de proteger al que ora y al que desea vivir su fe en paz. Bogotá tiene hoy esa tarea pendiente", afirmó Bedoya.
Finalmente, el concejal Bedoya solicitó la implementación inmediata de un protocolo distrital específico para la protección del ejercicio del culto, que brinde reglas claras de prevención y reacción ante hostigamientos. También instó a la Secretaría de Cultura a desarrollar una pedagogía de respeto que incluya la expresión religiosa como parte esencial de la diversidad de la capital y solicitaron la creación de una ruta institucional visible para que cualquier ciudadano pueda denunciar vulneraciones a su libertad de conciencia de manera efectiva.
Prensa: 3008725816




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