Bogotá atraviesa una crisis profunda: aumento de casos de embriaguez al volante, problemas de salud mental sin atención oportuna y un gobierno que responde con prohibiciones en lugar de soluciones. Mientras los conductores piden diálogo, el alcalde Carlos Fernando Galán les cierra las puertas.
La reunión programada para el jueves 13 de noviembre, donde se esperaban avances con fue bloqueada abruptamente por el gobierno distrital, bajo argumentos débiles y excusas injustificadas.
Una vez más, el Distrito demuestra su falta de voluntad para escuchar a quienes representan a miles de conductores y motociclistas que mueven la ciudad.
El martes 11 de noviembre, la Personería de Bogotá informó al Concejal Julián Forero que la Administración no asistiría a la mesa de trabajo convocada, lo que obligó a cancelar el encuentro.
Para el Concejal, esta es una muestra clara del irrespeto hacia los ciudadanos que buscan soluciones reales y del cierre constante del gobierno a los espacios de participación.
La Mesa de Conductores, impulsada por los mismos líderes del sector, busca presentar iniciativas que fortalezcan la seguridad vial, con énfasis en pedagogía, prevención, empatía entre los actores viales y promoción de buenas prácticas. Además, propone vincular motociclistas y conductores como voluntarios en campañas de educación, seguridad y atención a la mujer en el entorno vial.
“Es frustrante ver cómo las entidades que deberían defender a los ciudadanos guardan silencio mientras el gobierno distrital vulnera a los trabajadores del volante que solo piden ser escuchados”, afirmó el Concejal Forero.
Mientras tanto, Galán gobierna desde la comodidad de un escritorio, firmando decretos y restricciones que castigan a la población trabajadora, sin atacar las verdaderas causas de la inseguridad y el caos en la movilidad.
“No es de valientes prohibir, restringir o señalar a todos por culpa de unos pocos. Eso no es autoridad, es inoperancia. El Alcalde busca cuidar su imagen sacrificando al pueblo trabajador”, enfatizó Forero.
Para el Concejal, Galán y su gabinete el Secretario de Gobierno, la Secretaria de Movilidad y el Secretario de Seguridad confunden el orden con la represión.
Son funcionarios que prefieren cerrar caminos antes que asumir responsabilidades, demostrando un liderazgo que no nace del servicio sino del miedo a rendir cuentas.
Hoy Bogotá necesita un gobierno que escuche, no que castigue. Un liderazgo que reconozca que el motociclista y el conductor no son el enemigo, sino parte esencial del tejido productivo y ciudadano.
Lo que ocurre hoy en las calles : personas al volante bajo efectos del alcohol, ciudadanos con crisis emocionales sin atención y decretos improvisados disfrazados de orden solo evidencia la falta de competencia y empatía del actual gobierno distrital.
Concejal de Bogotá








