- Bogotá enfrenta un déficit alarmante de fuerza pública. A la ciudad le faltan más de 7.600 policías, lo que significa un déficit de más de 32%, con respecto al estándar definido por la ONU. Así lo denunció el concejal Julián Rodríguez Sastoque, en el marco de la Rendición de Cuentas del Concejo de Bogotá.
- Mientras el Gobierno Nacional sigue dándole la espalda a la ciudad, en materia de fortalecimiento del pie de fuerza, el 2025 continúa superando las fatales cifras del año anterior, que recordemos fue el más violento de los últimos 8 años.
Bogotá atraviesa una preocupante escasez de fuerza pública. Según el estándar internacional de la ONU, que recomienda 300 policías por cada 100.000 habitantes, la ciudad debería contar con al menos 23.814 uniformados. Sin embargo, actualmente solo tiene 16.153 asignados, lo que representa un déficit superior al 32%: más de 7.600 policías menos de los requeridos.

Así lo denunció el concejal Julián Rodríguez Sastoque durante la Rendición de Cuentas del Concejo de Bogotá. “Estamos ante una falta estructural de pie de fuerza que limita seriamente la capacidad de respuesta frente a la creciente inseguridad que padecen los ciudadanos”, afirmó.
En respuesta a un derecho de petición presentado por su equipo, la Policía Metropolitana de Bogotá señaló que la asignación del pie de fuerza depende, entre otros factores, de decisiones del Gobierno Nacional. Esto evidencia, según Sastoque, que el presidente Gustavo Petro le sigue dando la espalda a la ciudad en esta materia crítica.

Ante el déficit de pie de fuerza, la violencia sigue creciendo en la Capital
La falta de policías coincide con el agravamiento de los delitos de alto impacto. A mitad de 2025, Bogotá ya supera las cifras del año pasado, que fue el más violento de los últimos ocho años. Hasta el 30 de junio se habían registrado 575 homicidios, 43 más que en el mismo periodo de 2024.

“En lo corrido del año, solo en febrero y abril logramos cifras inferiores a las del año anterior. La tendencia es alarmante. ¿Cómo vamos a frenarla si, mientras los grupos criminales se fortalecen, la ciudad carece del personal necesario para enfrentarlos?”, cuestionó Sastoque.

A la par, resurgen delitos que estaban en descenso. Uno de los más preocupantes es el secuestro extorsivo, que volvió a cobrar fuerza este año, como ya lo había alertado el concejal meses atrás.

En materia de convivencia, la violencia intrafamiliar ha aumentado casi un 20%. Entre enero y junio de 2025 se han registrado más de 22.800 casos, frente a poco más de 19.000 en el mismo periodo de 2024. Las principales víctimas siguen siendo mujeres: algo más de 16.000 casos reportados frente a 6.040 en hombres.

“Este es un delito que requiere atención prioritaria, porque puede escalar en situaciones aún más graves, como el abuso infantil o el feminicidio”, advirtió Sastoque.
El panorama en Bogotá es crítico. “El Gobierno Nacional y la Alcaldía deben actuar ya. Los ciudadanos confiaron en Gustavo Petro y en Carlos Fernando Galán para recuperar la seguridad. ¿Van a terminar sus mandatos sin cumplirle a la ciudad?”, concluyó el concejal.








