- El Día sin carro y sin moto tiene que convertirse en un espacio de reflexión y de exigencia ciudadana, con políticas integrales y rigurosas en materia de movilidad en Bogotá.
- En 2025, la ciudad registró 11,485 siniestros graves, que dejaron 553 fallecidos.
- Los bogotanos perdimos 153 horas en el tráfico bogotano en 2025.
Bogotá. El próximo jueves 5 de febrero se llevará a cabo en la ciudad el Día sin carro y sin moto, una jornada que debería ser sinónimo de transformación de nuestra movilidad y de la calidad de vida.
La concejal Cristina Calderón Restrepo hace un llamado para que la movilidad de la capital del país salve tiempo y vidas, con estrategias y medidas sólidas que parecen ausentes desde la Secretaría de Movilidad, liderada por Claudia Díaz.
La restricción de circulación de carros y motos particulares entre las 5:00 a.m. y las 9:00 p.m., con multas cercanas a los $633,000 pesos y la inmovilización de vehículos para quienes incumplan, “resulta útil como medida temporal, pero no sustituye soluciones estructurales de fondo”, señaló la cabildante.

La evidencia acumulada deja señales claras de alarma sobre el estado de nuestra movilidad. En 2025, Bogotá fue catalogada como una de las ciudades más congestionadas del mundo, al ocupar el séptimo lugar según el TomTom Traffic Index, con una congestión promedio cercana al 70% y velocidades promedio en hora pico por debajo de los 15 km/h.
Esto se traduce en que cada conductor bogotano perdió en 2025 alrededor de 153 horas atrapado en el tráfico; es decir, más de seis días completos perdidos en trancones al año.
“Si la movilidad en Bogotá continúa deteriorándose a pesar de medidas como el Día sin carro, queda en evidencia que la Secretaría de Movilidad no enfrenta la raíz del problema y se limita a acciones temporales que apenas alivian la congestión por momentos”, afirmó Cristina Calderón Restrepo.
Las cifras de accidentalidad vial de 2025 muestran que, aunque algunas estadísticas oficiales destacan avances parciales en la reducción de fallecimientos en las vías durante ciertos períodos del año, la ciudad sigue enfrentando una situación grave de siniestros y víctimas viales.
En 2025, la ciudad registró 11,485 siniestros graves, que dejaron 553 fallecidos. Las cinco localidades con mayores casos de siniestros reportados fueron: Kennedy (1,495), Suba (1,025), Engativá (943), Puente Aranda (860) y Fontibón (841).
La clasificación de los siniestros graves en Bogotá con lesionados y fallecidos deja a los choques en primer lugar, con 7,848 casos reportados, seguidos de los atropellamientos con 2.582, caída de ocupante (671), volcamientos (295) y otros (89).
Discriminando por hora y día de incidencia de esos 11,485 siniestros graves, se evidencian los viernes con 1,815 casos como el día de la semana de mayor accidentalidad, seguidos de los miércoles (1,799), sábados (1,724) y jueves (1,700).
“Estas cifras de 2025 reflejan un panorama alarmante para la seguridad vial en la capital. El Día sin carro debe ser más que una jornada de fotografías de calles vacías; tiene que convertirse en un espacio de reflexión y de exigencia ciudadana. Se reconocen las acciones que contribuyen a respirar un aire más limpio y a reducir el ruido por un día, pero no se puede ignorar que el tránsito cotidiano sigue siendo insoportable para millones de personas y que las vías continúan siendo escenarios de accidentes y pérdidas humanas”, aseguró la concejal.
Hoy, más que celebrar, corresponde exigir políticas integrales y rigurosas de movilidad que vayan más allá de medidas simbólicas. Esto implica, entre otros aspectos:
- Planes efectivos para reducir la congestión durante todo el año, no solo en fechas puntuales.
- Gestión de tráfico real. Con énfasis en la calibración y buen uso de los semáforos.
- Señalizar de manera adecuada los pasos peatonales. Hoy hay miles de intersecciones por donde los peatones no pueden cruzar la vía.
- Estrategias de seguridad vial sustentadas en datos, infraestructura segura y formación permanente.
- Reducir accidentes y fallecimientos y reforzar la seguridad vial.
“La Secretaría de Movilidad insiste en las multas como incentivo de cumplimiento. Eso es correcto como mecanismo específico, pero no es una solución de fondo. Además, vemos miles de carros mal parqueados todos los días lo que demuestra que ni siquiera esto lo están haciendo de manera constante y efectiva. Bogotá necesita avanzar más allá de gestos temporales y asumir transformaciones profundas que liberen tiempo, protejan vidas y construyan una movilidad equitativa para todas las personas”, aseguró la concejal del Nuevo Liberalismo.








