- Dada la disminución de la producción de gas natural en el piedemonte llanero, los costos de importación podrían encarecer el triple la tarifa para los bogotanos, a consecuencia de la falta de planeación del Gobierno Nacional en torno a la política minero energética. Así lo afirma el concejal Julián Sastoque.
- La sensible alza del 36% que ya se ve reflejada en los recibos de los capitalinos, es solo el coletazo de los dolores de cabeza que nos esperan en torno al abastecimiento de gas natural. De hecho, el 30% de los contratos que abastecían a Bogotá, se vencieron en noviembre de 2024 y no fueron renovados; el operador y vendedor en estos casos era Ecopetrol.
28 de marzo de 2025
De acuerdo con la respuesta recibida por el concejal Julián Sastoque, por parte de Vanti S.A. ESP, dada la disminución de la producción en el piedemonte llanero, que abastecía de gas a Bogotá, se proyecta que el abastecimiento de gas de los hogares y la industria capitalinas dependerá cada vez más de la operación en campos de regiones más alejadas e incluso de la importación del combustible.
Con la importación, va a sufrir el bolsillo de los colombianos, pues el costo del gas que consumimos quedará a merced del precio internacional. Se calcula que para las compras en el corto plazo el costo varié entre los 16 y 18 dólares por mbtu. Si el gobierno Petro hiciera la planeación debida, los costos estarían entre los 2 y 6 dólares por mbtu., lo que quiere decir que la improvisación en materia de provisión de gas nos obligaría a pagar el triple por el gas consumido.
El aumento en las tarifas afecta desde ya el bolsillo de los bogotanos
El concejal Sastoque también señala: “los expertos explican que, para el mes de diciembre de 2024, aumentaron en un 59% los costos de transporte debido a la distancia desde la planta de importación en Cartagena; igualmente se registró un aumento del 43% en los costos de distribución para cubrir la demanda del centro del país”.
Estos costos extra se trasladaron al consumidor final, ocasionando que en los primeros meses del año los bogotanos vieran un incremento del 36% en su factura de gas natural. “La improvisación del Gobierno Nacional le ha pegado duro a los bogotanos, actualmente el 22% del suministro de la ciudad se abastece con gas natural importado. Además, no solo se trata del gas, en caso de un nuevo fenómeno del Niño y ausencia de lluvias, la producción de energía eléctrica se traslada a las termoeléctricas, lo que elevaría los costos del gas y de la luz, ¡tremendo golpe al bolsillo de los hogares y de las empresas del centro del país”, agrega Sastoque.
Las reservas de gas natural en el país sólo durarían año y medio
Las proyecciones a futuro son desalentadoras, de acuerdo a estudios de la Unidad de Planeación Minero Energética, para el año 2027 se calcula que el país ya no podría atender la demanda interna de gas natural, de tal manera que para cumplir con la prestación del servicio sería necesario tener más de un nuevo punto de importación.
El problema, como señala el concejal Sastoque, es que la industria advierte que se acaba el tiempo para adelantar lo necesario para preparar la infraestructura del país y que la importación sea una alternativa eficiente. “Poner en marcha la importación de la que tanto habla el presidente, desde Catar, Venezuela o cualquier otro país, requiere nuevos puntos para tratar y distribuir el gas importado, que de por sí ya es más costoso y está a merced de las fluctuaciones del mercado internacional”.
Las mismas entidades nacionales, estiman necesario iniciar la toma de decisiones al respecto, debido al tiempo que implica realizar los estudios de ingeniería previos, el proceso para la estructuración de los documentos de selección del inversionista y los tiempos de construcción de tal infraestructura.
¿Año y medio será suficiente para evitar esta coyuntura? ¿o nos enfrentaremos a una situación de racionamiento de gas y sobre costos en la tarifa?








