El concejal étnico Taita Óscar Bastidas Jacanamijoy presentó las conclusiones del debate de control político sobre el Parque Distrital Ecológico de Montaña Cerro Seco, realizado bajo la proposición 453 de 2025.
El propósito es claro y urgente: proteger Cerro Seco, un ecosistema vital que enfrenta graves amenazas. Este no es solo un cerro; es un refugio de biodiversidad y un símbolo de memoria cultural para las comunidades.
El panorama es crítico. El Plan de Manejo, Restauración y Recuperación Ambiental (PMRRA) y el Plan de Manejo Ambiental (PMA) avanzan a un ritmo alarmantemente lento. El concejal denunció que, de los 554 millones de pesos proyectados en 2025 para el PMA, apenas se han ejecutado 98 millones, lo que refleja una gestión deficiente y sin compromiso real. Dos años después de la resolución que ordenó la implementación, los avances en saneamiento predial y restauración son prácticamente nulos.
El Auto 05070 de 2025, emitido por la Secretaría de Ambiente tras visitas técnicas, dejó en evidencia incumplimientos graves por parte de la empresa Malkenú y confirma lo que la comunidad ha denunciado de manera reiterada: presunta minería ilegal en La Esmeralda, uso indebido de lodos en Azotea 2, ausencia de un censo forestal, falta de cunetas para controlar sedimentos y desviaciones en los cronogramas sin socialización con las comunidades.
A lo anterior se suman procesos sancionatorios que llevan más de una década sin resolverse y que confirman la ineficacia institucional. La Secretaría de Ambiente se ha convertido en un intermediario que acumula y remite procesos a la CAR, mientras el ecosistema se degrada. Incluso, hay un concepto técnico sobre la desviación de la quebrada Peña Colorada remitido a la Fiscalía, cuando la ocupación ilegal de la ronda hídrica ya era muy avanzada.
La inacción institucional y la dependencia de compromisos voluntarios por parte de Malkenú prolongan la crisis. Las mesas de trabajo existen, pero no resuelven problemas críticos: tránsito ilegal de volquetas, ganadería no regulada, expansión de asentamientos informales y falta de medidas efectivas para proteger especies vulnerables.
Frente a ello, el concejal Jacanamijoy enfatizó que es urgente pasar de las palabras a los hechos. Se requieren acciones inmediatas:
- Aplicar sanciones ejemplares y ejecutar plenamente los recursos para revegetalización y protección hídrica.
- Acelerar los procesos por delitos ambientales y activar con contundencia las rutas de sanción.
- Implementar obras prioritarias como zanjas en laderas y monitoreo permanente de la biodiversidad.
- Garantizar un rol protagónico de la comunidad en inspección y veeduría.
- Esclarecer los criterios técnicos para aprobar los PMRRA.
- Ejercer verdadera coordinación interinstitucional, en especial con la SAE sobre predios en custodia.
- Garantizar soluciones de vivienda digna para las comunidades sin sacrificar el valor ambiental del parque.
- Brindar garantías de seguridad a líderes ambientales.
Además, el concejal solicitó a Secretaría de Ambiente un desglose presupuestal de los recursos asignados al PMA, así como un informe sobre la ejecución del PMA y el PMRRA en Cerro Seco, con copia a los órganos de control.
“Proteger Cerro Seco no es sólo salvar un ecosistema; es garantizar la vida y el futuro de Bogotá. Es hora de actuar con decisión y compromiso real”, concluyó el concejal étnico Taita Óscar Bastidas Jacanamijoy.
Oficina de Comunicaciones H.C Óscar Bastidas Jacanamijoy
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