El concejal Jesús David Araque explicó la decisión de la administración distrital y aseguró que aclarar con honestidad por qué sube una tarifa pública puede ser impopular, pero es un acto de responsabilidad con nuestra ciudad.
“El alza del pasaje no es un capricho de esta Alcaldía. En muchas ciudades de Colombia las tarifas subieron. En Medellín, por ejemplo, subió 500 pesos (12,8 %), en Ibagué subió 400 pesos (13,8 %) y en Cali incrementó 300 pesos (9,4 %). Lo fácil sería mentir para ganar aplausos, pero eso se llama populismo”, afirmó Araque.
El concejal explicó que el incremento responde a variables técnicas como la inflación y el aumento del salario mínimo, que inevitablemente suben los costos de operación.
“Cerca del 40 % de los costos de operación de TransMilenio corresponden a personal. Y un empleo no es solo salario: incluye salud, pensión, riesgos laborales, caja de compensación y prestaciones. Hoy, un trabajador que gana el mínimo le cuesta al sistema cerca de 3 millones de pesos mensuales y eso impacta directamente en los costos del sistema”, explicó.
El cabildante resaltó que lo que debe tener claro la ciudadanía es que el ajuste de la tarifa NO afecta los subsidios que se le entregan a población vulnerable en Bogotá.
“La tarifa también sostiene el pasaje subsidiado de cerca de 700 mil personas: hogares en situación de pobreza, adultos mayores, personas con discapacidad, estudiantes de colegios públicos y beneficiarios de Jóvenes a la E. Bogotá no abandona a quienes más lo necesitan”, enfatizó.
Araque fue claro en que la alternativa no era congelar la tarifa porque eso llevaría a la ciudad a una crisis mayor.
“Lo cómodo habría sido no hacer nada y dejar que TransMilenio se quiebre. Eso sí habría sido irresponsable con Bogotá”, dijo.
El concejal también cuestionó la narrativa del Gobierno Nacional frente a la financiación del sistema.
“El presidente Petro prometió 1,5 billones de pesos, pero no dice que NO son para la operación, que llegarían en un plazo de 10 años y que el 40 % lo pone Bogotá. Además, hoy la Nación le debe 825 mil millones de pesos al sistema de transporte de la capital. Mucha carreta y mucho humo”, afirmó.
Finalmente, Araque respaldó la postura del alcalde Carlos Fernando Galán y llamó a asumir el debate con seriedad.
“Gobernar es tomar decisiones difíciles para que el sistema no colapse y para DEFENDER A BOGOTÁ. El alcalde Galán está asumiendo esa responsabilidad”. concluyó








