Con el objetivo de reducir los accidentes de tránsito en la ciudad, el concejal Julián Forero radicó ante el Concejo de Bogotá un proyecto de acuerdo que busca crear y adecuar espacios en el Distrito para la práctica y formación de conductores en manejo defensivo, preventivo y seguro.
Para el cabildante, uno de los principales problemas de la siniestralidad en Bogotá es la falta de experiencia real al momento de conducir. Hoy, muchos ciudadanos salen a las vías con una formación básica, sin haber enfrentado situaciones reales de riesgo.
Las cifras lo confirman. Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la población entre 20 y 30 años concentra el mayor número de siniestros, con 1.021 fallecidos y 7.796 lesionados en 2024.

(Datos observatorio Agencia nacional de seguridad vial “histórico de víctimas”)

(Datos observatorio Agencia nacional de seguridad vial “histórico de víctimas”)
En Bogotá, la situación es igual de preocupante: el 42% de los siniestros viales registrados en 2024 corresponden a este mismo grupo etario, con cerca de 27.953 casos entre lesionados y fallecidos.
Además, estudios revisados por el concejal evidencian que la falta de pericia al conducir es un factor determinante en los accidentes. Solo en 2024, este aspecto estuvo presente en el 52,49% de las muertes por siniestros viales.
Otro dato alarmante: entre 2022 y 2024 aumentaron en un 123% los accidentes en los que estuvieron involucrados conductores con menos de un año de haber obtenido su licencia.
Frente a esta realidad, el concejal Forero fue claro:
“A los ciudadanos les entregan su licencia con apenas 15 o 20 horas de práctica. Y después los mandan a enfrentarse solos a una ciudad caótica, sin espacios donde puedan seguir aprendiendo y preparándose para reaccionar ante situaciones reales”.
La iniciativa propone que el Distrito habilite escenarios seguros donde los conductores puedan practicar con su propio vehículo, acompañados por instructores en seguridad vial, enfrentando situaciones como frenadas de emergencia, esquivar obstáculos o reaccionar ante huecos y riesgos comunes en la vía.
“Se trata de aprender antes de salir a la calle. De equivocarse en un espacio controlado y no en medio del tráfico. Porque en Bogotá cualquier error se paga caro”, afirmó el concejal.
Forero insistió en que la experiencia hace la diferencia:
“Las situaciones en la vía siempre van a existir. La diferencia está en saber cómo reaccionar. Y eso solo se logra con práctica real”.
Esta propuesta busca no solo reducir accidentes, sino también formar conductores más conscientes, preparados y responsables en las vías de la ciudad.
Concejal de Bogotá









