El concejal de Bogotá Oscar Ramírez Vahos denunció públicamente que de acuerdo a información de la ciudadanía en algunos sectores de la ciudad no existen las condiciones de seguridad necesarias para realizar el ejercicio político, una situación que el cabildante calificó como extremadamente grave y propia de territorios donde el Estado ha perdido autoridad.
“El veto político es una clara señal de que el crimen organizado está avanzando en la ciudad, ejercen control territorial. Esto no solo vulnera los derechos de los candidatos, sino que intimida a las comunidades y genera miedo en la ciudadanía, que termina siendo rehén del control territorial ejercido por estructuras delincuenciales; mientras tanto el Distrito sigue cediéndole espacio a la delincuencia”, afirmó Ramírez Vahos.
El concejal cuestionó duramente que Bogotá esté tolerando zonas vedadas para la actividad política, y señaló que esta realidad refleja una peligrosa cesión del control del territorio, lo que termina fortaleciendo a las estructuras delincuenciales y debilitando la confianza ciudadana en el Estado.
En ese sentido, hizo un llamado directo y urgente al alcalde Carlos Fernando Galán, al Secretario de Seguridad César Restrepo y al Secretario de Gobierno Gustavo Quintero, para que asuman con decisión la defensa de las garantías democráticas, refuercen la presencia institucional y actúen de manera inmediata frente a cualquier intento de intimidación política.
“No se puede permitir que el miedo imponga fronteras invisibles ni silencie la democracia”, concluyó Vahos.







