- Más del 35% de la población ocupada en Bogotá, está en la informalidad
- 15 mil personas se dedican a la venta de alimentos preparados y 9 mil a bebidas calientes como tinto o aromática.
- En Bogotá hay 90 mil vendedores informales registrados
En debate de control político, el concejal Rolando González expuso, con contundencia, la realidad de la informalidad laboral en Bogotá. En la ciudad funcionan más de 587 mil micronegocios, en los que trabajan 825 mil personas. De ellos, 147 mil se crearon porque no tienen otra alternativa de ingresos y 76 mil funcionan en la calle.
González advirtió que entre 2022 y 2024 el número de personas mayores de 15 años que recibieron ayudas monetarias cayó un 35%. Solo entre 2023 y 2024 la disminución fue del 16,8% (de 216 mil a 180 mil beneficiarios), según la Secretaría de Desarrollo Económico. El informe señala que esta reducción pudo empujar a, parte de la población, hacia el trabajo informal como alternativa de subsistencia.
“Muchas de estas personas llegan a trabajar al espacio público para desarrollar su labor y poder sustentar un ingreso” expresó González. De acuerdo con el registro HEMI, hay 90 mil vendedores inscritos: 15 mil se dedican a la venta de alimentos preparados, 9 mil a las bebidas calientes (tinto, aromática, café con leche, chocolate), 7 mil a las bebidas envasadas y 6 mil buscan su subsistencia vendiendo frutas y verduras.
Esto ha ocasionado un aumento en el uso de pipetas de gas en el espacio público, utilizadas por la mitad de estos vendedores para cocinar o calentar los alimentos en la calle. Por tal razón, el cabildante exhortó la necesidad de aplicar medidas más estrictas de seguridad relacionadas con el almacenamiento, manipulación y protocolos de emergencia para el manejo de pipetas de gas.
“Las pipetas de gas son accesibles y económicas, pero su manipulación inadecuada en entornos no controlados, puede generar accidentes o emergencias graves y lo más grave es, que, en caso de una tragedia, no se sabe quién es el doliente, esto por falta de una legislación que venga de la CREG, que indique cuál es el manejo que deben recibir estos aparatos en el espacio público” manifestó González.
El cabildante señaló que el IPES ha realizado más de 252 jornadas de sensibilización del protocolo que contienen las 10 acciones que deben cumplir los vendedores ambulantes en el uso de espacio público, pero propuso que debería existir una ruta de articulación para revisar que después de estas jornadas se cumpla las medidas.
El concejal fue enfático al asegurar que el debate no busca criminalizar la informalidad ni desalojar el espacio público sin alternativas. Por el contrario, hace un llamado a las autoridades locales y distritales para establecer una hoja de ruta con mayor rigor sobre el uso de pipetas en el espacio público, regular su utilización de forma segura y crear espacios de transición hacia la formalidad, donde estas actividades puedan realizarse bajo normas mínimas de salubridad y seguridad.
Dayana García Colomna
Jefe de Prensa concejal Rolando González
Cel: 3002672637







