Para Sanguino ya hay un horario hasta las cinco (5:00) de la mañana y este horario se aplicaba no a zonas de la ciudad, si no a establecimientos de rumba en particular, que ofrecieran condiciones de seguridad y garantizaran unos estándares mínimos de seguridad.
“Entonces aquí lo que no puede pasar en Bogotá, es que castiguemos al empresario formal, al que paga impuestos, al que genera empleo digno, al que le ofrece a los bogotanos y a los visitantes una rumba sana y segura, y premiemos al ilegal, al que no paga impuestos al que finalmente se ampara en estas medidas restrictivas, para recoger al que a las dos o una de la mañana, quiere seguir rumbeando y no encuentra donde y se va para estos sitios ilegales”, aseveró el Copresidente de la Alianza Verde, Antonio Sanguino.
Para el Cabildante Antonio Sanguino hay unas restricciones que se debe ir controlando su desmonte o su mantenimiento y hacia allá deben estar concentradas las mediciones de cómo se comporta la ciudadanía con esos asuntos. “A mí en general no me gusta el prohibicionismo, creo que a la humanidad no le ha servido prohibir sobre todo asuntos que tienen que ver con las libertades individuales y con la vida cotidiana, lo mejor es persuadir, educar, autorregularse. Es mucho más desafiante y difícil esa tarea, pero es mucho más productiva y enriquecedora para el ser humano”, advirtió Antonio Sanguino.






