- Solo 66 colegios participaron en 2023, frente a un universo de más de 2.000 instituciones educativas.
- Concejal advierte omisiones en diversidad sexual, enfoque de género y salud sexual en la estrategia.
El Concejo de Bogotá realizó un debate de control político en la Comisión Segunda de Gobierno para revisar los avances, retos y oportunidades de la estrategia “Escuela de Padres y Madres”, liderada por la Secretaría de Educación. El programa busca fortalecer los entornos escolares y prevenir la deserción escolar, la violencia intrafamiliar y el consumo de sustancias psicoactivas, entre otros riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en la ciudad.
Alcance limitado
Durante la sesión, citada por el concejal Emel Rojas, de la bancada del Partido Nueva Fuerza Democrática, se evidenció una preocupación central: el bajo alcance del programa. Rojas señaló que en 2023 solo participaron poco más de 17 mil padres de familia en 66 instituciones educativas, frente a un universo de 2.160 colegios en Bogotá, entre públicos (752) y privados (1.408). Para 2024, se implementó en 80 Instituciones Educativas Distritales (IED), pero advirtió que para 2025 la proyección sigue siendo limitada, especialmente frente a los desafíos sociales y educativos actuales.
“El acompañamiento a madres, padres y cuidadores debe ser diverso, actualizado y enfocado en la prevención de violencias”, señaló el concejal Rojas. Agregó que “las escuelas de padres deben acercar a las familias al colegio, prevenir la violencia intrafamiliar, la deserción escolar y promover la corresponsabilidad en la formación”.
Rojas también hizo un llamado a revisar los mecanismos que permitan aumentar el número de participantes, facilitar la denuncia de violencias y crear espacios de formación que prevengan problemáticas como el trabajo infantil y los delitos que afectan a menores de edad. Asimismo, recalcó la necesidad de alinear el enfoque del programa con la normativa vigente y el Acuerdo Distrital correspondiente.
Críticas al enfoque
Por su parte, la secretaria de Educación, Isabel Segovia Ospina, explicó que el programa hace parte de una estrategia integral de fortalecimiento familiar, que busca promover el desarrollo de habilidades y capacidades de las familias como sujetos de derechos, reconociendo sus saberes y proyectos de vida. La meta es llegar a 250 instituciones educativas del Distrito durante el cuatrienio, trabajando en tres ámbitos: individual, comunitario y local.
En ese sentido, se han definido cinco líneas de acción orientadas a empoderar a las familias como guías, protectores y educadores de niñas, niños y adolescentes: la promoción del autocuidado y el autoconocimiento, la prevención de violencias, el fortalecimiento de la relación familia-colegio, la distribución de contenidos digitales con mensajes educativos y pautas de crianza, y el acompañamiento psicosocial a través del Centro de Orientación Familiar.
La funcionaria explicó que la estrategia se enfoca en el desarrollo de cinco habilidades específicas: empatía, toma de decisiones, manejo de conflictos, agencia y autoconocimiento. En 2024, se realizaron 540 encuentros, focalizados en las instituciones educativas que presentaban mayores indicadores de deserción, violencia y afectaciones emocionales. Según la Secretaria, también se han asignado orientadores para la atención prioritaria de estudiantes con ideación suicida y otras problemáticas de salud mental.
Durante la sesión, el concejal Julián Triana, de la bancada del Partido Verde, advirtió sobre la omisión sistemática en el abordaje de temas como la diversidad sexual y de género dentro de las escuelas de padres. “No basta con incluir a las familias, hay que formarlas con un enfoque diverso. La omisión es una forma de violencia institucional”, enfatizó. Agregó que el enfoque socioafectivo actual resulta superficial si no se educa sobre consentimiento, relaciones violentas y salud sexual y reproductiva, y propuso que la escuela de padres se convierta en un espacio para tratar abiertamente temas como el acoso, la violencia sexual y la discriminación por orientación sexual.
Triana también criticó la falta de una línea clara y actualizada para abordar el consumo de sustancias psicoactivas desde un enfoque de salud pública, y recalcó que es necesario generar diálogo entre padres e hijos, sin evasivas ni estigmas.
Como conclusión, los concejales coincidieron en que las Escuelas de Padres y Madres deben convertirse en escenarios sólidos de formación, protección y corresponsabilidad, que permitan atender las múltiples problemáticas que viven las familias bogotanas. Asimismo, pidieron reforzar la articulación con los colegios, garantizar mecanismos eficaces de denuncia y dar prioridad a la prevención del suicidio infantil y adolescente.
Agotado el orden del día, se dio por terminada la sesión, la cual puede observarse en nuestro canal de YouTube a través del siguiente enlace: https://acortar.link/CzUiMs



