- Concejales plantearon dudas sobre la consistencia de los datos, la suspensión de la medición oficial y la efectividad de los recursos destinados a vigilancia.
- Se presentaron diagnósticos diversos, propuestas pedagógicas y alternativas estructurales para fortalecer el sistema de transporte.
El Concejo de Bogotá concluyó el debate de control político sobre la evasión en el sistema de transporte público con llamados a mejorar la calidad de la información, aclarar los resultados de la inversión en vigilancia y evaluar estrategias de largo plazo para reducir el fenómeno. Concejales de distintas bancadas coincidieron en la necesidad de adoptar enfoques complementarios que integren pedagogía, control y sostenibilidad financiera.
El debate se desarrolló en la plenaria del recinto Los Comuneros, por convocatoria de los concejales Armando Gutiérrez González y Clara Lucía Sandoval Moreno, del Partido Liberal.
Resultados reportados y estrategias en curso
La concejal Cristina Calderón (Nuevo Liberalismo) destacó la reducción de la evasión del 29,6 por ciento en 2022 al 13,1 por ciento en 2024. Atribuyó este resultado a una estrategia basada en la mejora de infraestructura, el fortalecimiento de la cultura ciudadana, la vigilancia privada y el uso del Fondo de Estabilización Tarifaria. Subrayó que esta problemática afecta directamente las finanzas del sistema y el cumplimiento de los principios de legalidad.
Desde una visión complementaria, el concejal Fabián Puentes (MIRA) enfocó su intervención en el componente zonal del SITP. Solicitó información precisa sobre las sanciones impuestas y su grado de recaudo, y resaltó la importancia de fortalecer la cultura ciudadana, mejorar el monitoreo zonal y combatir la reventa ilegal de pasajes.
Críticas sobre medición y gestión de recursos
La concejal Quena Ribadeneira (Polo Democrático) advirtió que la evasión también responde a causas estructurales, como la desigualdad, la falta de apropiación ciudadana y deficiencias en infraestructura. En su intervención, enfatizó la necesidad de mejorar la disponibilidad de datos del SITP y de evaluar con mayor rigurosidad el impacto de las campañas culturales.
Por su parte, el concejal Emel Rojas (Nueva Fuerza Democrática) propuso fortalecer la ética pública, la participación y la pedagogía como estrategias sostenibles, con el fin de que esta problemática no se traslade a futuros sistemas como el Metro de Bogotá.
El concejal Daniel Briceño (Centro Democrático) expresó dudas sobre la veracidad y coherencia de los datos presentados por la Administración. Cuestionó especialmente la suspensión del contrato de medición en julio y solicitó claridad sobre los resultados obtenidos tras una inversión superior a treinta y nueve mil millones de pesos en vigilancia. “No se trata de estudios culturales, se trata de implementar autoridad y rendir cuentas por los recursos públicos”, afirmó.
Perspectivas económicas y propuestas ciudadanas
El concejal Rolando González (Cambio Radical) reconoció avances en la reducción de la evasión, pero advirtió que persisten desafíos como la evasión lateral y la reventa de pasajes. Planteó evaluar el impacto del nuevo esquema de beneficios del sistema y mejorar la calidad del servicio como mecanismo para promover el cumplimiento normativo.
La concejal Ana Teresa Bernal (Colombia Humana) abordó el tema desde la realidad económica de los usuarios. Afirmó que las campañas de cultura ciudadana son insuficientes si no se consideran factores como el ingreso y el costo del pasaje. Propuso explorar nuevas fuentes de financiación y debatir la viabilidad de un modelo de transporte gratuito, como ocurre en algunas ciudades del mundo.
El concejal Marco Acosta (Colombia Justa Libres) hizo un llamado a reconstruir la relación entre la ciudadanía y el sistema de transporte, y destacó su valor como bien público. Propuso incorporar mensajes de audio en buses y estaciones para promover el respeto por lo colectivo. “Los recursos públicos son sagrados. No pagar el pasaje no es protesta, es abuso”, indicó.
Datos, planificación y cultura cívica
El concejal Armando Gutiérrez González insistió en la necesidad de contar con una metodología clara y constante para medir la evasión. Afirmó que la falta de información confiable dificulta evaluar la efectividad de las estrategias actuales: “Estamos tomando decisiones a ciegas. No saber cuántos colados hay compromete la planificación del futuro del sistema”, señaló.
Finalmente, la concejal Clara Lucía Sandoval planteó que la evasión no puede analizarse solo desde el punto de vista económico. Indicó que la pérdida de sentido de pertenencia es una de las causas más profundas, de acuerdo con estudios recientes. “Colarse en TransMilenio es robar. Y ese robo lo pagamos todos los bogotanos”, expresó. Llamó a reforzar las sanciones, mejorar los procesos de cobro y fortalecer la cultura ciudadana y el control social.
La sesión completa puede ser consultada en el canal de YouTube del Concejo de Bogotá: (https://www.youtube.com/watch?v=6FwgYMjT0os)



