- Debate analizó hechos ocurridos en la iglesia de San Francisco durante Semana Santa.
- Concejales alertaron fallas en prevención, reacción institucional y límites de la protesta.
En sesión plenaria, el Concejo de Bogotá realizó debate de control político sobre las garantías para la libertad religiosa, la convivencia ciudadana y los límites del ejercicio de la protesta, a partir de los hechos ocurridos durante Semana Santa en la iglesia de San Francisco, convocado por las bancadas de los partidos Colombia Justa Libres, Centro Democrático y Partido Liberal Colombiano.
Los concejales citantes hicieron sus intervenciones iniciando con el concejal Marco Acosta Rico (Colombia Justa Libres), el cual señaló que lo ocurrido evidenció fallas en la actuación del Distrito, particularmente en la prevención y respuesta frente a situaciones que, según indicó, vulneraron la libertad religiosa. Afirmó que hubo conocimiento previo del riesgo y cuestionó decisiones adoptadas en el Puesto de Mando Unificado (PMU), especialmente la instrucción de retirar presencia policial en el lugar.
El concejal Humberto Rafael Amín (Centro Democrático) calificó los hechos como graves y pidió fortalecer las rutas de atención para garantizar el ejercicio de la libertad religiosa en la ciudad, así como ampliar su cobertura en las localidades y en entornos como colegios. En la misma línea, el concejal Andrés Barrios Bernal (Centro Democrático) advirtió sobre un ambiente de hostilidad hacia los creyentes y alertó sobre el aumento de 50% en el último año en amenazas a líderes religiosos, señalando que este tipo de hechos no puede normalizarse en la ciudad.
Críticas a la respuesta institucional y contexto de seguridad
La concejala Clara Lucía Sandoval (Partido Liberal) enfatizó que la libertad religiosa es un derecho fundamental protegido por la Constitución y el Código Penal, señalando que conductas como las registradas durante la Semana Santa podrían constituir delitos y deben ser investigadas. Por su parte, el concejal Armando Gutiérrez (Partido Liberal) insistió en la necesidad de fortalecer los protocolos institucionales para prevenir este tipo de situaciones y garantizar la protección de los espacios de culto, así como la actuación oportuna de las autoridades.
El concejal Julián Uscátegui (Centro Democrático) cuestionó la respuesta de la Administración frente a los hechos, señalando que existe una percepción de pasividad institucional ante situaciones de orden público, lo que, según indicó, podría incentivar conductas violentas en el marco de las manifestaciones. Desde la bancada del Partido MIRA, el concejal Samir Bedoya afirmó que la ciudad respondió de manera fragmentada y sin una estrategia clara frente a estos hechos, señalando la necesidad de contar con protocolos específicos que garanticen la protección efectiva de la libertad religiosa.
Voces de la comunidad
Durante la sesión también intervinieron representantes de la ciudadanía, quienes manifestaron preocupación por la falta de garantías para el ejercicio de la fe en la ciudad y pidieron mayor presencia institucional, así como medidas preventivas para evitar que hechos similares se repitan.
Intervenciones concejales no voceros en el debate
El concejal Jairo Avellaneda (Pacto Histórico) reconoció la gravedad de los hechos, aunque llamó a no desconocer otras problemáticas al interior de las instituciones religiosas. Por su parte, el concejal Donka Atanassova (Pacto Histórico) advirtió sobre el riesgo de instrumentalizar la fe en el debate político y destacó la importancia de abordar las libertades desde un enfoque amplio y plural. Finalmente, el concejal Fabián Puentes (Partido MIRA) insistió en la necesidad de coherencia entre el discurso y las acciones, reiterando que el respeto debe ser recíproco para garantizar la convivencia.
El debate evidenció coincidencias en la necesidad de garantizar la libertad religiosa y mejorar la capacidad institucional para prevenir y atender este tipo de situaciones, así como diferencias en la interpretación de los hechos y sus causas. La sesión fue suspendida y continuará en una próxima oportunidad, en la que el Concejo de Bogotá escuchará a la administración distrital y los demás concejales inscritos para intervenir en este importante control político.



