En la presentación del Proyecto de Presupuesto para la vigencia de 2016 en el Concejo de Bogotá (P. de Acuerdo 377), por parte de los secretarios de despacho y directores de las entidades distritales, la oposición a la Bogotá Humana ha hecho énfasis, ante los medios de comunicación y la opinión pública, que en este presupuesto crecen desmedidamente los recursos para funcionamiento y caen los de inversión en comparación con el presupuesto vigente del año 2015; todo ello para tratar de acusar a la Administración de clientelista. Esta es una nueva calumnia de la oposición irracional a Petro que anida en el Concejo, que se refuta fácilmente analizando las cifras. En el 2015, el presupuesto fue de 17,3 billones de pesos distribuidos en 83% para inversión, 12,5% para funcionamiento y 4,5% para servicio de la deuda. En el proyecto para 2016, cuyo monto total es de 16,7 billones, la distribución es 81% para inversión, 16% para funcionamiento y 3,2% para servicio de la deuda. ¿Cuáles son entonces las supuestas diferencias sustanciales en la distribución de los rubros?, ¿Dónde está el "clientelismo" de la Bogotá Humana? La Capital necesita un Concejo que no trague entero pero que no confunda con mentiras a la opinión, por puro interés politiquero.
Artículos Relacionados:






