- Cabildo analizó implicaciones financieras y estratégicas de una eventual enajenación accionaria.
En sesión de la Comisión Tercera Permanente de Hacienda y Crédito Público, el Concejo de Bogotá realizó debate de control político sobre la posible enajenación de acciones del Grupo de Energía de Bogotá (GEB), citado por la concejala Ana Teresa Bernal, de la bancada Pacto Histórico.
Preocupaciones por patrimonio público
Durante su intervención, la concejala Bernal advirtió sobre el riesgo de seguir reduciendo la participación del Distrito en el GEB, señalando que se trata de un activo estratégico que genera ingresos constantes para la ciudad. Indicó que una eventual venta de un porcentaje cercano al 9,4 % de las acciones implicaría disminuir la capacidad de control y los dividendos futuros, cuestionando si el ingreso inmediato compensaría la pérdida de rentas sostenidas. Asimismo, planteó la necesidad de explorar alternativas como emisión de bonos o esquemas de financiamiento diferentes a la venta de acciones.
Desde el sindicato de la empresa, representante del sector señaló que los procesos de privatización han impactado negativamente el carácter público de la compañía, mencionando efectos en la estructura empresarial, condiciones laborales y tarifas.
El concejal José Cuesta (Pacto Histórico) cuestionó el modelo de privatización aplicado históricamente al sector energético, señalando que ha implicado la pérdida progresiva de control público sobre un activo estratégico de la ciudad. Advirtió que la enajenación de acciones se ha venido acompañando de decisiones que, según indicó, afectan las finanzas distritales, con contratos por más de $41.000 millones destinados a estructurar procesos de venta.
La Administración Distrital
La Secretaría Distrital de Hacienda explicó que existe una autorización previa para enajenar hasta un porcentaje de las acciones y que actualmente el proceso se encuentra en una fase exploratoria, en la que se analizan condiciones de mercado, valoración del activo y posibles inversionistas.
La Secretaria señaló que una eventual operación no pondría en riesgo la participación mayoritaria del Distrito, que se mantendría por encima del 50 %, y que la decisión dependerá de los resultados de los estudios técnicos y financieros. Asimismo, argumentó que la medida busca diversificar fuentes de financiación para proyectos estratégicos de la ciudad, especialmente en infraestructura de movilidad, en un contexto de limitaciones fiscales y alta demanda de inversión.
Debate abierto sobre el futuro del activo
El concejal Elkin Huertas (Nuevo Liberalismo) destacó que este tipo de decisiones deben evaluarse como una estrategia financiera para apalancar inversiones, aunque coincidió en la necesidad de contar con análisis de costo-beneficio claros y públicos.
Por su parte, el concejal Samir Bedoya (MIRA) indicó que la discusión no debe centrarse en frenar la inversión en la ciudad, sino en garantizar que exista un sustento técnico sólido antes de tomar una decisión. Señaló que actualmente no se conoce con claridad una valoración independiente del activo, ni un análisis completo del costo de oportunidad. En la misma línea, el concejal Julián Triana (Alianza Verde) afirmó que el buen momento del valor de la acción podría ser un argumento para conservar el activo y no necesariamente para venderlo, destacando la importancia de preservar el valor público de la empresa.
Durante el debate, concejales coincidieron en que la discusión sobre el GEB no solo es financiera, sino también estratégica, al tratarse de un activo clave para la ciudad. Suspendido el debate, el Concejo de Bogotá citará nuevamente para continuar el seguimiento a este proceso, solicitando mayor información técnica y evaluando las implicaciones de una eventual enajenación para las finanzas y el desarrollo de la capital.



