La concejal del Nuevo Liberalismo, Cristina Calderón Restrepo, señaló que las medidas de la Secretaría de Movilidad contra el mal parqueo no están funcionando. “Los bogotanos no pueden sentirse castigados por un sistema que no resuelve el problema. Los operativos, los cepos y los cajones pintados no han ordenado la ciudad. Bogotá sigue siendo una ciudad de malparqueados y lo que hoy vemos es un panorama de caos que golpea directamente a los bogotanos”, afirmó.
Según la concejal, aunque la Secretaría de Movilidad ha hecho esfuerzos para enfrentar el mal parqueo, estos han sido insuficientes porque no existe una verdadera capacidad de control en vía. “Muchos de los funcionarios que vemos en la calle no tienen la facultad de sancionar. Terminan siendo semáforos humanos, mientras los infractores se salen con la suya. Eso es un desperdicio de recursos públicos. Se necesita autoridad real para hacer cumplir las normas, porque mientras la Secretaría insista en fórmulas débiles y en ser un espectador pasivo del caos, el desorden continuará”, subrayó.
Los datos del Observatorio de Movilidad respaldan esta preocupación. Entre enero y julio de este año se han impuesto más de 49,000 comparendos por estacionar en sitios prohibidos (infracción C02), lo que confirma que las medidas aplicadas hasta ahora no han logrado resolver la magnitud del problema. Solo en automóviles se registran 19,575 casos; en motocicletas, 14,296; y en camionetas, 9,786. Localidades como Fontibón (3,378 comparendos), Chapinero (2,655) y Teusaquillo (2,639) concentran los mayores casos, justo en zonas de alta demanda de estacionamiento.
Estas cifras reflejan la dimensión del desorden, pero también evidencian que la presencia de agentes azules en la calle no está marcando la diferencia: el mal parqueo sigue siendo la regla. “He demostrado en los debates de control político que los agentes y guías de tránsito no cumplen con su labor de control. Pasan por los puntos críticos y siguen de largo, o se convierten en simples semáforos humanos. Si seguimos contratando guías que no pueden sancionar, en vez de reforzar a los agentes civiles con autoridad real, vamos a seguir en lo mismo”, advirtió la concejal.
Calderón Restrepo recalcó que la falta de planeación y autoridad está detrás de escenas repetidas en toda la ciudad: cajones vacíos, calles tomadas por valet parking, comercio informal y vehículos en sitios prohibidos. “La ciudad ya tiene las herramientas, pero si no hay presencia y control efectivo, nada cambia. No es un problema de normas, es un problema de gestión y autoridad”, enfatizó.
La concejal también insistió en que el cambio no depende solo de la institucionalidad, sino de los bogotanos. “El mal parqueo también es responsabilidad de quienes deciden ocupar el espacio público de manera egoísta. Bogotá necesita empatía y respeto. No podemos hablar de movilidad si seguimos pensando solo en la comodidad individual. Cumplir las normas es un deber de todos”, advirtió.
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